La sección tercera de la Audiencia de Barcelona ha decidido dejar en libertad provisional a Santi Laiglesa, el principal sospechoso de la muerte de la mataronense Helena Jubany, que estaba ingresado en prisión desde el 28 de noviembre por orden de la jueza de Sabadell que instruye el caso. Los magistrados consideran “controvertida” la cuestión que tiene como objeto “la fiabilidad o la consistencia” del nuevo informe de ADN que motivó la decisión de la jueza, si bien opinan que la incriminación del acusado no resulta “ni irracional ni arbitraria”. En cambio, consideran que la jueza de Sabadell no justifica suficientemente el riesgo de fuga de Laiglesa, por lo que adoptan la decisión de admitir el recurso de la defensa y dejarlo en libertad.
El 28 de noviembre, la jueza titular del juzgado de primera instancia número dos de Sabadell enviaba a prisión provisional sin fianza a Laiglesa como presunto autor del homicidio de Helena Jubany en 2001, tal y como habían solicitado la Fiscalía y la acusación particular.
El principal sospechoso del caso ya estuvo imputado cuando ocurrieron los hechos, pero 24 años después, las nuevas técnicas científicas han permitido detectar su ADN en la ropa que llevaba Jubany el día que fue arrojada al vacío desde la azotea de un edificio de Sabadell. Su defensa recurrió ante la Audiencia de Barcelona el encarcelamiento provisional, que ahora resuelve que la magistrada no justificó suficientemente el riesgo de fuga para privar de libertad a Laiglesa.
Con todo, los magistrados confirman la valoración del juzgado de instrucción, y opinan que la incriminación del investigado, como posible autor de los hechos, no resulta, “a la vista del conjunto de los datos indiciarios obtenidos en la instrucción, ni irracional ni arbitraria”.
Los indicios de criminalidad no se discuten
El abogado de la familia de Helena Jubany, Benet Salellas, subraya, precisamente, que la decisión de la Audiencia no discute “en ningún momento” que existan “indicios de criminalidad” contra Laiglesa, al tiempo que destaca que los magistrados remiten la discusión sobre la prueba del ADN a la fase de enjuiciamiento.
Sobre el riesgo de fuga, el argumento que ha motivado la puesta en libertad del acusado, Salellas destaca el hecho de que la Audiencia ha considerado que en un expediente en el que han transcurrido 25 años y en el que el investigado —con familia y trabajo— ha comparecido puntualmente siempre que ha sido llamado, este riesgo es “menor” y “no puede justificar” la privación de libertad. Pero recuerda que los magistrados han impuesto otras medidas cautelares a Laiglesa como la entrega del pasaporte y las comparecencias mensuales.

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