Los Mossos d’Esquadra han detenido a un joven de 19 años como presunto autor de dos de los robos cometidos recientemente en centros educativos de Mataró, una investigación que arrancó a raíz de los asaltos registrados durante el mes de septiembre, coincidiendo con el inicio de curso.
La detención se produjo el 16 de octubre, en el marco del dispositivo Kanpai, un operativo de seguridad ciudadana que la policía había desplegado en Mataró para combatir la delincuencia multirreincidente.
Según ha informado ahora el cuerpo policial, el primero de los robos que se atribuyen al detenido tuvo lugar a mediados de septiembre en una escuela de la calle de Àvila, en concreto el GEM. Los autores habrían forzado una ventana de la zona de oficinas para acceder al interior del centro, de donde sustrajeron bases de teléfono que incorporaban tarjetas SIM.
Pocos días después, concretamente el 15 de septiembre, se produjo un segundo robo con un modus operandi similar en el instituto Puig i Cafafalch.
La Unitat d’Investigació de los Mossos en Mataró se hizo cargo de las diligencias y consiguió identificar al presunto autor de los dos asaltos. Se trata de un hombre de 19 años con antecedentes policiales, sobre el cual se emitió una orden policial de detención.
Detenido durante el dispositivo Kanpai
La detención se hizo efectiva el 16 de octubre, cuando agentes de la comisaría de Mataró que participaban en el dispositivo Kanpai identificaron al joven y comprobaron que tenía pendiente la orden de detención emitida por los investigadores que llevaban el caso. Al día siguiente, 17 de octubre, el detenido pasó a disposición judicial en el juzgado de Mataró.
Dos robos resueltos en el marco de una ola más amplia
La detención permite aclarar la presunta autoría de dos de los robos en centros educativos que se produjeron en Mataró durante el mes de septiembre. En aquella ola, que afectó a varios equipamientos educativos de la ciudad, también figuraban centros como Laia l’Arquera, Miquel Biada y Marta Mata, entre otros.
Los asaltos tenían un elemento en común especialmente singular: los ladrones buscaban las tarjetas SIM de los teléfonos fijos de los centros. Este material puede dar acceso a números de contacto de familias y otras personas vinculadas a los equipamientos, hecho que llevó a los Mossos a alertar sobre el riesgo de un posible uso fraudulento de estos datos.