Los Mossos d'Esquadra, la Guardia Civil y la Policía Nacional española han intervenido más de 5 toneladas de marihuana en un segundo operativo contra el grupo organizado que detectaron en junio al Maresme, al cual ya le habían requisado siete toneladas de marihuana -la cantidad más grande recuperada nunca al estado español-. Esta segunda fase se desplegó el 5 de julio a Mataró y Pineda de Mar, y arrestaron seis personas, que se suman a las cinco detenidas el mes anterior. La policía resalta que la organización operaba bajo el paraguas de supuestas plantaciones de cáñamo legal para cultivar marihuana, recolectarla y distribuirla. Las plantaciones no tenían, pero, todos los permisos necesarios para ser legales.
Al mismo tiempo, la policía señala que los responsables de los cultivos utilizaban otras naves con actividad industrial legal para camuflar plantaciones. Esta última intervención del 5 de julio se hizo a tres naves de Mataró y una de Pineda de Mar. Para dar más apariencia de legalidad, utilizaban dos sociedades mercantiles legalmente constituidas.
Durante el operativo, los agentes intervinieron casi 5,5 toneladas de marihuana, entre las cuales había 850 kilos de ovillos envasados al vacío en numerosas sacas selladas aptas para ser distribuidas. También había 126 kilos de picadura de marihuana, casi 40.000 plantas que pesaban 4.500 kilos, cerca de 33 kilos de haixix en mesitas y 300 gramos de polen de marihuana. Estos dos últimos formatos son muy poco habituales.
Gran especialización
Los cuerpos policiales resaltan que las plantaciones estaban diseñadas con un "elevadísimo grado de especialización" en todo aquello relacionado con los cultivos 'indoor'. Tenían 2.000 luces de crecimiento, más de 250 ventiladores, un centenar de transformadores, más de 30 humificadors, además de equipos de aire acondicionado, máquinas recolectoras, máquinas de empaquetamiento, prensas, generadors, termostatos, extractores y centrifugadoras. También disponían de siete depósitos de 1.000 litros cada uno.
A las naves, además del espacio de plantación, había áreas de secado de los ovillos, para manufacturar el material y también empaquetarlo. En paralelo, había salas con las paredes reforzadas con acero para conseguir un espacio tipo 'bunker' y evitar robos. Los técnicos de la empresa eléctrica constataron que las plantaciones estaban conectadas a la red de forma fraudulenta.
Entre los dos operativos, la policía ha intervenido cerca de 12 toneladas de marihuana y ha detenido once personas por presuntos delitos contra la salud pública y fraude del fluido eléctrico.
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