El incidente que se produjo el pasado lunes en la escuela Montserrat Solà, donde teóricamente un hombre había disparado balins de plástico a los niños de un casal de verano, ha quedado muy matizado por parte de la propia escuela. En un comunicado hecho público por el centro, dan detalles que sacan mucho hierro a los hechos que se vivieron. Apuntan que fue un menor desde su vivienda quién proyectó " con un juguete unas bolitas de plástico de pequeñas dimensiones, que llegaron al patio de la escuela sin la posibilidad de producir daños a ninguna persona".
El equipo del casal y el equipo de dirección de la escuela trucaron al 112 y una patrulla de Mozos hizo acto de presencia. "Queremos destacar que ha sido una acción inoportuna por parte de un menor, que los mozos han desmentido la detención y están tomando las actuaciones pertinentes", constatan en el comunicado enviado a las familias y también a los medios de comunicación.