Muchas personas se despiertan con dolor de cabeza, tensión en la mandíbula o molestias en las cervicales sin saber la causa. En muchos casos, el origen es el bruxismo, un hábito inconsciente que consiste en apretar o rechinar los dientes, especialmente durante la noche. Sin embargo, también puede aparecer durante el día, en situaciones de concentración o estrés, como cuando se trabaja frente al ordenador o se conduce.
Según explica María José Guerrero, presidenta del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña (COEC), los casos de bruxismo han aumentado en los últimos años, especialmente después de la pandemia. Este incremento se atribuye, en parte, a un mayor nivel de estrés y también a una creciente concienciación sobre la salud bucodental. Además, las mujeres suelen presentar más síntomas asociados que los hombres.
Los signos del bruxismo pueden ser diversos y a menudo pasan desapercibidos. Entre los más habituales se encuentran el dolor mandibular, las migrañas, los mareos o las molestias cervicales e incluso de espalda, especialmente por la mañana. Sin embargo, la señal más evidente para los profesionales es el desgaste dental, que se detecta en una revisión odontológica. Este desgaste es consecuencia del frotamiento constante entre los dientes, que puede acabar afectando la salud oral y general.
En cuanto a las causas, el bruxismo no se considera una enfermedad en sí misma, sino una respuesta del cuerpo ante situaciones de estrés o ansiedad. Es una manera inconsciente de canalizar la tensión acumulada, y puede afectar a personas con perfiles muy diferentes. De hecho, hay quien vive bajo mucha presión y no lo padece, mientras que otros con menos estrés sí que desarrollan este hábito.
Un aspecto clave es tomar conciencia de la posición de la mandíbula. En reposo, los dientes no deberían estar en contacto. Detectar este hábito durante el día puede ayudar a reducir sus efectos y prevenir complicaciones.
El tratamiento
En cuanto al tratamiento, la solución más habitual es el uso de una férula de descarga, una pieza de plástico hecha a medida que se coloca durante la noche. Esta evita el contacto directo entre los dientes, reduce la tensión de la articulación y previene el desgaste dental. Los expertos insisten en la importancia de que esta férula sea personalizada y fabricada por un profesional, ya que las opciones genéricas que se venden en internet pueden empeorar la situación.
En casos más graves, también se puede recurrir a tratamientos complementarios, como la fisioterapia especializada o, más recientemente, la infiltración de bótox en los músculos de la mandíbula para reducir su tensión.
Con todo, los especialistas coinciden en que, para abordar el problema de manera efectiva, es necesario actuar sobre la raíz: el estrés. Prácticas como el yoga, la meditación o el apoyo psicológico pueden ser clave para reducir la ansiedad y, en consecuencia, el bruxismo.
Identificar los síntomas a tiempo y adoptar medidas adecuadas puede evitar complicaciones y mejorar significativamente la calidad de vida.
Fuente: www.3cat.cat/3catinfo
Las noticias más importantes de Mataró y Maresme, en tu WhatsApp
- Recibe las noticias destacadas en tu móvil ¡y no te pierdas ninguna novedad!
- Entra en este enlace, haz clic en seguir y activa la campanita

Comentarios