Las responsabilidades de cuidado no terminan cuando empieza la jornada laboral. Para muchas personas, cuidar de un familiar o de otra persona dependiente implica tener que compaginar esta tarea con el trabajo, una situación que puede acabar afectando tanto el bienestar de los trabajadores como la capacidad de las empresas para retener profesionales. Es en este ámbito donde pone el foco el proyecto Cuidem qui cuida, impulsado en Mataró por la Fundació Hospital de Sant Jaume i Santa Magdalena y el Ayuntamiento.
El proyecto se encuentra ahora en la recta final y busca empresas, entidades y ciudadanía que ya estén aplicando medidas para facilitar los cuidados o que tengan propuestas para ponerlas en marcha. La convocatoria se mantendrá abierta hasta el 5 de noviembre, Día Internacional de las Personas Cuidadoras.
Según los datos de Suara y el Observatori del Desenvolupament Econòmic i Empresarial (ODEE) que utiliza el proyecto, el 56% de las personas cuidadoras no puede conciliar las responsabilidades de cuidado con el trabajo y el 64% manifiesta fatiga crónica. Esta situación también tiene consecuencias en el ámbito laboral, con reducciones de jornada no deseadas y pérdida de profesionales, factores que pueden incrementar la rotación y la inestabilidad de los equipos.
Por ello, el proyecto plantea que incorporar los cuidados a las políticas de personal no es solo una cuestión de bienestar de los trabajadores, sino también una herramienta para facilitar la retención del talento y la sostenibilidad de las plantillas.
Una experiencia de Som Mobilitat
Entre las iniciativas identificadas por el proyecto se encuentra la que está desarrollando Som Mobilitat, que ha incorporado medidas internas para acompañar a las personas trabajadoras cuando afrontan situaciones personales relacionadas con los cuidados.
La cooperativa ha trabajado, entre otros aspectos, en la visibilización de los roles de cuidado dentro de la organización, el refuerzo del trabajo por ámbitos y de los canales de comunicación, y el acompañamiento de las personas que necesitan apoyo emocional. También ha revisado aspectos del lenguaje y de la organización interna con el objetivo de preservar el proyecto colectivo y facilitar que los trabajadores puedan compatibilizar el trabajo con las responsabilidades personales.
El proyecto considera que se trata de una medida sencilla, de bajo coste y replicable, y anima a otras empresas de Mataró a compartir experiencias similares o a plantear otras nuevas.
Las propuestas pueden ir desde medidas concretas, como establecer figuras de referencia dentro de la empresa o facilitar información y orientación a las personas cuidadoras, hasta revisar la organización del trabajo e incorporar una cultura de cuidados a las políticas de personal.
30 buenas prácticas identificadas
Desde su lanzamiento, el Reto Cuidador ha contado con 15 organizaciones participantes y 60 personas con participación directa, y ha permitido identificar 30 buenas prácticas relacionadas con los cuidados. Ahora el proyecto quiere ampliar este conjunto de iniciativas, tanto con experiencias que ya funcionan como con ideas todavía en fase inicial.
Las propuestas seleccionadas pueden recibir mentoría en modelo de servicio e impacto, conexión con los ámbitos académico, empresarial, social y público, espacios de prototipado y validación y apoyo durante la fase de activación. La iniciativa no se limita al mundo empresarial. También invita a las entidades del tercer sector, el mundo académico y formativo, los servicios públicos y la ciudadanía a aportar experiencias o propuestas relacionadas con los cuidados.
El proyecto Cuidem qui cuida forma parte de la estrategia Retos Cuidadores, liderada por el Ajuntament de Mataró y la Fundació Hospital en el marco del Espai Mataró Cuida-CareCityLab. Las propuestas se pueden presentar hasta el 5 de noviembre a través de la plataforma del proyecto.

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