Toser es una acción aparentemente sencilla, pero cuando aparece por la noche puede convertirse en un verdadero problema. La tos nocturna interrumpe el descanso, empeora la calidad del sueño y, a largo plazo, también afecta a la calidad de vida. Muchas personas tienen la sensación de que tosen más cuando se meten en la cama, pero ¿hasta qué punto esto es cierto?
La tos es, en realidad, un mecanismo de defensa de nuestro organismo. Se trata de un reflejo que sirve para expulsar secreciones, polvo o cuerpos extraños que irritan las vías respiratorias, como los bronquios, la tráquea o la laringe. Aun así, también puede ser un síntoma asociado a diversas enfermedades, como los resfriados, la bronquitis, el asma o el reflujo gastroesofágico. En estos casos, puede volverse persistente o crónica y es necesario identificar bien su origen.
Según explica el neumólogo Carlos Martínez, diversos estudios indican que, de manera general, la tos no empeora durante la noche. “Es más una cuestión de percepción”, señala. Durante las fases de sueño profundo, la tos suele disminuir, pero es habitual notarla más antes de dormirnos o en momentos de vigilia nocturna, lo que hace que la vivamos como más intensa y molesta.
Una de las principales causas de la tos antes de ir a dormir es la postura. Cuando nos tumbamos, las vías respiratorias se estrechan y las secreciones tienden a acumularse en el fondo de la garganta. Por ello, los especialistas recomiendan dormir un poco incorporados, añadiendo almohadas o elevando ligeramente el cabecero de la cama.
El ambiente en la habitación también puede ser clave
El ambiente de la habitación también juega un papel clave. Espacios poco ventilados o con aire acondicionado y calefacción pueden resecar el ambiente y las mucosas. Ventilar la habitación al menos una vez al día durante unos veinte minutos y mantener una humedad en torno al 40% puede ayudar a reducir la irritación de la garganta. Los humidificadores pueden ser útiles en algunos casos, siempre que se mantengan limpios.
Otras medidas preventivas incluyen evitar la acumulación de polvo y ácaros, no hacer la cama inmediatamente después de levantarse, limpiar a menudo las alfombras y, en caso de alergias ambientales, ducharse antes de ir a dormir para eliminar los alérgenos del cabello.
En cuanto a los remedios naturales, infusiones templadas, miel, caramelos o incluso la leche pueden ayudar a suavizar la garganta. Dejar media cebolla abierta en la habitación o hacer vahos de vapor también puede aliviar la congestión nasal, aunque no curan directamente la tos. Mantener una buena hidratación a lo largo del día es igualmente esencial.
Por último, hay que estar alerta ante determinadas señales. Si la tos se alarga más de tres o cuatro semanas, aparece sangre al toser, hay fiebre alta, dolor torácico, pérdida de peso o sensación de ahogo, es importante consultar al médico. En casos de tos crónica, los consejos pueden aliviar los síntomas, pero el seguimiento médico es imprescindible para encontrar la causa y tratarla adecuadamente.
Fuente: www.3cat.cat/3catinfo
Las noticias más importantes de Mataró y Maresme, en tu WhatsApp
- Recibe las noticias destacadas en tu móvil y no te pierdas ninguna novedad.
- Entra en este enlace, haz clic en seguir y activa la campanita

Comentarios