La conexión ferroviaria con el Aeropuerto del Prat vuelve a estar de actualidad a raíz del futuro proyecto de la nueva línea R-Aeroport, impulsada por FGC y rodeada de controversia por el posible impacto sobre la saturada red de Rodalies. Y en medio de este debate, en el Maresme muchos recuerdan que durante años al Aeropuerto se llegaba en tren desde Mataró y el Maresme: la línea R1 tenía un ramal que llegaba hasta la terminal aeroportuaria en un trayecto que salía de la capital del Maresme y duraba exactamente una hora.
Era una conexión sin transbordos que permitía unir toda la costa del Maresme central y sur con el aeropuerto de Barcelona de manera directa. Un servicio que se perdió a raíz de las obras de remodelación de la estación de Sants y la reorganización ferroviaria de Barcelona, vinculadas a la llegada de la Alta Velocidad, y que desde entonces ha sido objeto de reivindicación política y territorial. Desde el año 2005, la R1 se limitó al recorrido actual hasta Molins de Rei o l’Hospitalet.
Hoy, aquella conexión ya forma parte de la memoria de muchos usuarios habituales de Rodalies. El servicio al aeropuerto se presta actualmente desde el ramal de Granollers, a través de la R2 Nord, mientras que el futuro apunta hacia la nueva línea específica R-Aeroport, que el gobierno de la Generalitat defiende a capa y espada pero que asociaciones de usuarios y expertos en infraestructuras ven con menos buenos ojos.

Visita del ministro Oscar Puente a las obras de la estación de La Sagrera. Foto: ACN
Una hora exacta entre Mataró y el aeropuerto
Los antiguos horarios de Rodalies mostraban un tiempo de trayecto muy competitivo: aproximadamente 60 minutos entre la estación de Mataró y la terminal ferroviaria del aeropuerto. El tren recorría toda la costa del Maresme, atravesaba Barcelona por el túnel de plaza Catalunya y llegaba directamente hasta el Prat sin necesidad de cambiar de convoy.
Era también una conexión simbólica: la línea ferroviaria del Maresme, inaugurada en 1848 como el primer ferrocarril de la península Ibérica, acababa uniendo la comarca con la principal infraestructura aeroportuaria del país.
Una reclamación histórica del Maresme
La pérdida de esta conexión generó durante años una fuerte reivindicación institucional en el Maresme y especialmente en Mataró. Tanto ayuntamientos como entidades económicas y sociales consideraban que el tren directo con el aeropuerto era estratégico para la movilidad, el turismo y la actividad económica de la comarca.
La reclamación culminó políticamente en febrero de 2017, cuando la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Mataró aprobó por unanimidad una declaración institucional para reclamar la recuperación del servicio directo entre la ciudad y el Aeropuerto de Barcelona-El Prat.

Actual estación en la T2 del Aeropuerto
El texto recordaba que hacía “doce años” que el Maresme reclamaba recuperar esta conexión ferroviaria y defendía que era un elemento clave “de dinamización económica y articulación del territorio”. También subrayaba que ayudaba a potenciar Mataró y el Maresme como destino turístico y facilitaba la conexión con toda el área metropolitana. El documento recordaba que el Plan de Cercanías de Barcelona 2008-2015 aprobado por el gobierno español en 2009 contemplaba recuperar el servicio directo, pero denunciaba que nunca se llegó a ejecutar.
Uno de los puntos más contundentes de la declaración institucional hacía referencia a unas palabras del entonces secretario de Infraestructuras y Movilidad de la Generalitat, Ricard Font, que había afirmado que era “físicamente imposible” que la R1 volviera a llegar al aeropuerto como pasaba antes de la llegada de la alta velocidad. El Ayuntamiento de Mataró calificó aquellas declaraciones de “muy desafortunadas”.
En aquel momento, el consistorio reclamaba calendarios e inversiones concretas para adecuar las infraestructuras ferroviarias y recuperar el servicio “en el menor tiempo posible”. Cosa que, evidentemente, no pasó.

Este será el recorrido de la T-Aeropuerto
Ahora el aeropuerto depende del ramal de Granollers
Después de los cambios operativos, la conexión ferroviaria con el aeropuerto quedó integrada en la actual R2 Norte, que pasa por Granollers y el Vallès Oriental. Esto dejó al Maresme sin acceso directo y consolidó una red ferroviaria mucho más radial, centrada en Barcelona.
Para los usuarios del Maresme, esto significó tener que hacer transbordos o desplazarse hasta el centro de Barcelona para conectar con otras líneas. Especialmente para trabajadores del aeropuerto o viajeros frecuentes, la desaparición del tren directo fue percibida como una pérdida importante.
El futuro: la nueva R-Aeropuerto
La Generalitat y FGC preparan ahora la futura línea R-Aeropuerto, que debe entrar en funcionamiento aproximadamente dentro de un año, a mediados de 2027. El nuevo servicio conectará Barcelona con las terminales T1 (una nueva estación) y T2 con más frecuencias y nuevos trenes.

El futuro tren al Aeropuerto, vandalizado en los talleres de Renfe en Mataró
Los convoyes no irán más allá de Barcelona, ya que la estación término será la de Sant Andreu. Por lo tanto, el Maresme vuelve a quedar fuera; el único papel que habrá jugado Mataró es el de almacén de los trenes en pruebas de la nueva línea, los cuales han sido noticia recientemente por haber sido vandalizados.
Pero el proyecto, en todo caso, no genera consenso. Diversas plataformas de usuarios y entidades en defensa del transporte público alertan de que la nueva línea podría tensionar aún más los túneles ferroviarios de Barcelona y priorizar una conexión orientada al aeropuerto mientras el resto de Rodalies continúa acumulando incidencias. Además, lamentan que es un servicio enfocado "para los turistas" y no para los ciudadanos que hacen un uso diario de Rodalies. Por eso, reclaman que el tren llegue al Aeropuerto como hasta ahora, desde la R2Nord, o bien desde otras líneas ya establecidas, como la del Maresme.
Comentarios (1)