El Centre d’Iniciatives per a la Reinserció (CIRE) ha puesto en marcha un proyecto piloto de orientación laboral que incorpora la inteligencia artificial como herramienta de acompañamiento personalizado para jóvenes que cumplen medidas judiciales. La iniciativa, desarrollada conjuntamente con la Fundació Oscobe, tiene como objetivo reforzar las competencias digitales y la autonomía de los participantes para mejorar sus oportunidades de inserción laboral.
El proyecto se enmarca en la apuesta del CIRE por incorporar metodologías innovadoras a los procesos de inserción sociolaboral y preparar a los jóvenes para afrontar un mercado de trabajo en el que las competencias digitales y el uso responsable de la inteligencia artificial tienen un papel cada vez más relevante.
La iniciativa comenzó el mes de junio y se desarrollará hasta diciembre de este año. Está dirigida a diez jóvenes de entre 16 y 18 años derivados desde el Centre Educatiu Montilivi, el Grup Educatiu Girona y el Servei de Mediació i Assessorament Tècnic (SMAT). El proyecto cuenta con la participación de una técnica de Oscobe y dos dinamizadores del CIRE, con un presupuesto de 6.000 euros.
Según el director del Centre d’Iniciatives per a la Reinserció (CIRE), Daniel Ortiz, “el proyecto muestra una clara voluntad de innovación por parte del CIRE”. “Queremos incorporar todo el potencial de las nuevas tecnologías, como son la inteligencia artificial y la realidad virtual, a nuestra amplia experiencia en el ámbito de la reinserción sociolaboral de jóvenes y adultos”, ha asegurado Ortiz quien también está convencido de que este proyecto “incrementa muy significativamente la capacitación de los jóvenes y, por lo tanto, también sus posibilidades de inserción sociolaboral”.
Cada participante sigue un itinerario individualizado de hasta ocho sesiones adaptadas a sus necesidades y objetivos profesionales. Durante las primeras fases del programa se trabaja la identificación de competencias personales y transversales, ya que muchos de los participantes tienen poca o ninguna experiencia laboral y a menudo desconocen el valor de las habilidades adquiridas a través de sus experiencias vitales, personales o formativas.
Posteriormente, los jóvenes elaboran el currículum y la carta de presentación, preparan entrevistas de trabajo y adquieren conocimientos sobre derechos y deberes laborales.