La voluntad de la Generalitat de prolongar la C-32 entre Blanes y Lloret de Mar ha reabierto un debate que afecta directamente la movilidad del norte del Maresme. El proyecto supondría, en la práctica, alargar la llamada autopista del Maresme hacia la Costa Brava, reforzando la conexión por carretera entre la comarca, la Selva marítima y uno de los principales polos turísticos del litoral catalán. La propuesta, sin embargo, ha topado nuevamente con la oposición de SOS Costa Brava y la plataforma Aturem la C-32, que reclaman al Govern que retire definitivamente el proyecto. Las entidades consideran que la nueva infraestructura fomentaría aún más el uso del vehículo privado y exigen que los recursos previstos se destinen a reforzar el transporte público entre el Maresme y la Costa Brava.
La Generalitat ha anunciado la licitación del estudio informativo para construir un nuevo tramo de 7,5 kilómetros entre Blanes y Lloret de Mar, con un coste estimado de 110 millones de euros. La actuación permitiría continuar la C-32 más allá de su actual final y crear una conexión viaria más directa con Lloret.
Para el Maresme, el proyecto tiene una importancia territorial evidente. La C-32 es el principal eje viario longitudinal de la comarca y canaliza buena parte de los desplazamientos entre Barcelona, Mataró, el Alt Maresme y las comarcas gerundenses. Su prolongación convertiría el tramo del norte en una puerta aún más directa hacia la Costa Brava, especialmente desde municipios como Palafolls, Tordera, Malgrat de Mar o Santa Susanna.
La Generalitat considera insuficiente la mejora del transporte público
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, defiende que las mejoras previstas en transporte público no serán suficientes para reducir los problemas de congestión entre Blanes y Lloret. Entre estas actuaciones se encuentra la construcción del BRCAT, un sistema de autobús rápido que debe conectar los dos municipios. Según el Govern, este refuerzo del transporte colectivo no solucionaría por sí solo las retenciones habituales, motivo por el cual se ha decidido recuperar el proyecto viario. La previsión expresada por la consellera es poder empezar las obras durante la primera mitad del 2027.
No es, sin embargo, una infraestructura nueva sobre el papel. La prolongación de la C-32 acumula varios proyectos, intentos de ejecución y conflictos judiciales. Las obras han sido frenadas en diferentes ocasiones por sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, hecho que las plataformas opositoras utilizan para reclamar que el proyecto se abandone definitivamente.
"Despilfarro de recursos públicos"
SOS Costa Brava y Aturem la C-32 critican que la Generalitat haya redactado hasta cinco proyectos diferentes para intentar sacar adelante la carretera. Consideran que continuar elaborando estudios sobre una infraestructura reiteradamente cuestionada supone un "despilfarro de recursos públicos". Las entidades también recuerdan que los tribunales han vinculado el proyecto con posibles contradicciones respecto a la Ley del cambio climático. En su opinión, construir una nueva carretera de alta capacidad para facilitar el tráfico privado entra en conflicto con las políticas destinadas a reducir las emisiones y avanzar hacia una movilidad más sostenible.
Su alternativa pasa por invertir los 110 millones de euros en servicios ferroviarios y de transporte colectivo que mejoren la conexión entre el norte del Maresme y la Costa Brava.
Un tren-tram entre Palafolls y Lloret
Una de las propuestas que reclaman recuperar es el tren-tram entre Palafolls y Lloret de Mar. Este sistema permitiría enlazar Lloret y Blanes con la actual línea ferroviaria del Maresme y crear una conexión directa con la red de Rodalies. Las plataformas defienden que esta opción mejoraría la movilidad entre los municipios, reduciría las emisiones de dióxido de carbono y ofrecería una alternativa real al coche. También permitiría dar continuidad hacia el norte a una red ferroviaria que actualmente termina en Blanes, a pesar de que la demanda de movilidad se extiende hasta Lloret.
El debate sobre la prolongación de la C-32 supera, por tanto, los límites de la Selva. Lo que se discute es también cómo se debe conectar el Maresme con la Costa Brava durante las próximas décadas: alargando la autopista o apostando por una extensión del transporte público. La Generalitat ha vuelto a poner la carretera sobre la mesa, pero la oposición ecologista promete mantener vivo un conflicto que hace años que acompaña el final norte de la autopista del Maresme.
Las noticias más importantes de Mataró y Maresme, en tu WhatsApp
- ¡Recibe las noticias destacadas en tu móvil y no te pierdas ninguna novedad!
- Entra en este enlace, haz clic en seguir y activa la campanita