La Cartuja de Montealegre, en Tiana
La Cartuja de Montealegre, en Tiana

Redacció

Seis siglos de historia y de silencio escondidos en este monasterio único, en el Maresme

A pesar de su singularidad y larga historia, la Cartuja de Montealegre es todavía una desconocida: en Tiana encontramos la única cartuja catalana que aún mantiene una comunidad de monjes

patrocinio FinquesGuillem Diciembre 25 (3)
 

La Cartuja de Montealegre es uno de los tesoros patrimoniales más singulares de Cataluña y, al mismo tiempo, uno de los más desconocidos. Situada en el municipio de Tiana, en la Serralada de Marina, es la única cartuja subsistente en Cataluña que todavía conserva una comunidad de monjes. Esta condición excepcional, sumada al hecho de que se trata de un monasterio de clausura que no se puede visitar, la convierte en un espacio envuelto de misterio, espiritualidad e historia viva que despierta fascinación entre historiadores, excursionistas y amantes del patrimonio.

La historia de la cartuja se remonta al siglo XV, cuando la comunidad cartujana de Vallparadís (Terrassa) buscaba un lugar más aislado para vivir según el ideal contemplativo de la orden fundada por san Bruno. En 1415 se adquirieron terrenos en el collado de Montalegre, con una antigua ermita y restos de un priorato agustiniano, y allí se inició la construcción del nuevo monasterio. El gran claustro con veinte celdas eremíticas se terminó en 1448, mientras que la iglesia se completó en 1463, configurando un conjunto arquitectónico de estilo gótico austero y funcional, fiel al espíritu cartujano.

Desde el principio, el complejo fue concebido como un monasterio fortificado, rodeado por murallas y torres defensivas, un elemento poco habitual que evidencia la importancia estratégica y espiritual del lugar. El principal artífice de las obras fue el hermano Joan d’Enea, procurador y ecónomo de la casa durante décadas.

La Cartuja, a vista de pájaro


La época de esplendor: siglos XVII y XVIII

La Cartuja de Montealegre vivió su máximo esplendor entre los siglos XVII y XVIII, cuando se ampliaron dependencias, se construyó un segundo claustro con nuevas celdas y se configuró un gran patio de honor con hospedería, biblioteca y espacios de servicio. La comunidad administraba extensos dominios desde el edificio de la Conreria, que actuaba como centro agrícola y logístico.

Este crecimiento se interrumpió en el siglo XIX, marcado por saqueos, desamortizaciones y exilios. En 1835 los monjes tuvieron que abandonar definitivamente el monasterio, que fue incendiado y expoliado. No fue hasta 1867 cuando la orden cartujana pudo recuperar el espacio e iniciar su restauración, un proceso que se alargaría durante décadas.

Guerras, destrucciones y renacimiento

El siglo XX tampoco fue fácil. Durante la Guerra Civil española, la comunidad fue dispersada, seis monjes murieron violentamente y los edificios sufrieron incendios y saqueos. Aun así, en 1939 los cartujos regresaron y retomaron su vida austera y silenciosa, restauraron el conjunto y mantuvieron la tradición contemplativa que todavía hoy define el monasterio.

El pati d'honor de la Cartoixa
El patio de honor de la Cartuja


Arquitectura austera pero llena de detalles únicos

Uno de los aspectos que hace única a la Cartuja de Montealegre es su arquitectura. El gran claustro presenta capiteles sin ornamentación, coherentes con el voto de humildad de la orden, y bóvedas de ladrillo colocado a sardinel de un color anaranjado muy característico. También destaca el sistema hidráulico medieval, que llevaba agua corriente a todas las celdas mediante minas, pozos y canales, un ejemplo avanzado de ingeniería monástica. A pesar de los siglos de historia, destrucciones y reconstrucciones, Montealegre sigue siendo un referente espiritual y cultural para Cataluña. Ha dado dos padres generales a la orden cartujana y mantiene intacto el carisma fundacional. Hoy, más de seiscientos años después, sigue siendo un espacio de silencio, recogimiento y tradición que resiste el paso del tiempo.

Precisamente esta combinación de monasterio vivo, arquitectura medieval, historia convulsa e inaccesibilidad es lo que convierte la Cartuja de Montealegre en un lugar único: no es solo un monumento, sino una institución viva que sigue habitada y fiel al espíritu con el que nació.

Las noticias más importantes de Mataró y Maresme, en tu WhatsApp

  • Recibe las noticias destacadas en tu móvil y no te pierdas ninguna novedad.
  • Entra en este enlacehaz clic en seguir y activa la campanita

Comentarios