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Solució Puente

Redacció / ACN

La "solución Puente" para la R1: ni trasladar la vía ni soterrarla... ¡Elevarla!

El ministro abre la puerta a elevar tramos de la R1 en el Maresme para proteger la línea de Cercanías de los temporales y del mar

 

El debate sobre el futuro de la R1 de Rodalies en el Maresme hace décadas que gira como una noria atrapada entre dos opciones: trasladar la vía hacia el interior o soterrarla. Ahora, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha puesto sobre la mesa una tercera vía que sacude el guion habitual: elevar algunos tramos del trazado para protegerlos del mar.

En un acto celebrado en el Ateneo de Madrid, Puente ha admitido que la línea arrastra un problema de fondo. Reparar los daños de los temporales es, según ha dicho, una solución con fecha de caducidad. “Por muy buena que sea la obra, el mar acabará imponiéndose”, ha venido a reconocer, dejando claro que el debate estructural sobre la R1 continúa abierto.

El ministro Oscar Puente

Una línea de Cercanías junto al mar

El R1 de Rodalies recorre la fachada litoral del Maresme desde Barcelona hasta Maçanet y es una singularidad ferroviaria: una línea literalmente pegada a la playa en muchos puntos. Esta proximidad, que forma parte del paisaje cotidiano de municipios como Mataró, Premià o Vilassar, es también su gran vulnerabilidad. Los temporales como el Gloria evidenciaron hasta qué punto el mar puede poner en riesgo la infraestructura ferroviaria.

Ante esto, las dos grandes alternativas históricas han sido:

  • Trasladar la vía hacia el interior, una opción compleja por la alta densidad urbana y la presencia de viviendas e infraestructuras consolidadas.

  • Soterrar la R1 a su paso por el Maresme, una solución que permitiría coser la ciudad con el mar, pero con un coste económico que el ministro ha calificado de “enorme”.

Es en este escenario estancado que emerge la propuesta de elevar tramos concretos de la línea de Rodalies. No se trataría de un viaducto continuo, sino de actuaciones puntuales en puntos especialmente expuestos, con el objetivo de blindar la R1 ante el impacto directo de las olas y la erosión.

Efectos del temporal de mar en las vías del Maresme. Foto: Archivo

Un diseño ferroviario “de otros tiempos”

Puente también ha apuntado que parte de los problemas de Rodalies de Catalunya no responden solo a una falta de inversión, sino a un diseño heredado de otra época. La R1 nació en el siglo XIX, cuando la prioridad era seguir el trazado más llano y económico posible, que en este caso era la línea de costa. Lo que entonces era una solución pragmática hoy es un reto estructural en plena emergencia climática.

Actualmente, según el ministro, el Estado está ejecutando más de un centenar de obras simultáneas en la red de Rodalies de Cataluña, pero ha admitido que existe un límite en el volumen de inversión asumible sin afectar aún más el servicio.

Un tren de la línea R1 de Rodalies en el Maresme

Elevar la R1: nuevo capítulo en el debate eterno del Maresme

En el Maresme, la cuestión del R1 y la protección de la vía del tren va mucho más allá del transporte. Es un debate territorial, urbanístico e incluso emocional. Trasladar la vía abriría la puerta a recuperar espacios frente al mar; soterrarla implicaría una transformación urbana profunda; elevarla, en cambio, apuesta por reforzar el trazado actual sin desplazarlo.

La “solución Puente” no cierra el debate, pero añade una tercera alternativa clara en medio de la dicotomía histórica entre traslado o soterramiento de la R1 en el Maresme. Entre el mar que avanza y unas ciudades que ya no tienen espacio para retroceder, elevar la vía aparece como una propuesta que busca ganar altura ante un problema que, literalmente, sube con cada temporal.