La situación de la estación de tren de Premià de Mar ha logrado una imagen poco habitual en la política municipal: la unidad de todos los grupos con representación en el consistorio. Este miércoles por la tarde, concejales de todas las formaciones protagonizaron una concentración conjunta ante el equipamiento ferroviario para denunciar su estado de degradación y reclamar una actuación urgente por parte de Renfe y de las administraciones competentes.
Durante la acción, los representantes municipales exhibieron una pancarta con el lema "Premià dice basta: estación digna, accesible y segura", con el objetivo de visualizar el malestar compartido por la falta de inversiones en una infraestructura considerada clave para el municipio y para los usuarios de la línea R1 de Rodalies.
Los grupos municipales recordaron que hace dos años se anunció una reforma de la estación, pero que desde entonces no se han comunicado novedades ni un calendario concreto de ejecución. Por este motivo, reclamaron que se materialicen las actuaciones comprometidas y que se garantice un servicio de transporte público en condiciones adecuadas.

Estación de Premià de Mar en una imagen de archivo
Una reivindicación que dura años
El alcalde de Premià de Mar, Rafa Navarro, recordó durante la concentración que hace trece años todos los grupos municipales ya protagonizaron una acción similar para denunciar la situación de la estación. Según señaló, la de Premià sigue siendo una de las instalaciones ferroviarias con más deficiencias de la comarca.
Navarro defendió que los vecinos y vecinas del municipio "tienen derecho a un transporte digno" y no deberían seguir sufriendo las consecuencias de una problemática que se arrastra desde hace muchos años.
Críticas por la falta de inversiones
La protesta llega después de meses de duras críticas del alcalde al estado de la infraestructura. En declaraciones previas, Navarro había denunciado que la estación presenta problemas recurrentes como marquesinas deterioradas, ascensores y escaleras fuera de servicio, corrosión provocada por la proximidad al mar y deficiencias de seguridad.
El alcalde también había lamentado que una inversión anunciada de 600.000 euros para mejorar el equipamiento no se haya traducido, según afirma, en actuaciones visibles. En este sentido, había llegado a advertir de la existencia de "riesgos mortales" en la estación y había criticado la falta de respuesta de los responsables ferroviarios.
La concentración de este miércoles quiere servir para incrementar la presión institucional sobre Renfe y Adif y acelerar unas mejoras que el municipio considera imprescindibles para garantizar una estación segura, accesible y adaptada a las necesidades de los usuarios del Maresme.


Comentarios