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Viajando de pie en el bus Mataró-Barcelona. Foto: Marta Sierra /ACN

Vern Bueno Casas

Viajar de pie por la autopista: el accidente de autobús del Montseny reabre el debate en el Maresme

Las líneas exprés E11.1 y E11.2 de Mataró a Barcelona circulan a menudo con pasajeros de pie, una situación que también se repite en el Alt Maresme y que la Generalitat se plantea revisar a raíz del siniestro de este domingo con decenas de heridos

 

Viajar de pie en un autobús interurbano que circula por la autopista o carretera convencional es una situación habitual para los usuarios del transporte público del Maresme. En las líneas exprés E11.1 y E11.2, que conectan Mataró con Barcelona, pasa diariamente durante las horas punta, pero también en otros servicios de la comarca, especialmente en el Alt Maresme. Los fines de semana, cuando se reducen las frecuencias, y los días en que hay incidencias en Rodalies, el problema se acentúa. Una situación que genera quejas tanto por la incomodidad del trayecto como por los riesgos que puede comportar en caso de accidente.

El siniestro de un autobús de línea regular en Fogars de Montclús, en el Montseny, ha vuelto a poner el foco sobre esta cuestión. El accidente dejó 83 personas atendidas por el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), siete de las cuales en estado grave, 34 menos graves y 40 leves. En el autobús accidentado viajaban decenas de pasajeros de pie. A raíz de los hechos, la consellera de Interior, Núria Parlon, ha defendido la necesidad de revisar la normativa para evitar que los pasajeros viajen de pie en los autobuses interurbanos.

"Probablemente, sí que tenemos que reforzar la normativa para que en desplazamientos interurbanos no haya gente de pie", afirmó Parlon en una entrevista en RAC1. La consellera calificó de "milagro" que el siniestro no hubiera causado más muertes y planteó que los pasajeros "quizás deberían viajar sentados y atados", especialmente en trayectos por carreteras de montaña.

Autobús accidentado en el Montseny.

¿Es legal viajar de pie por la autopista?

La normativa actual permite que los autobuses interurbanos transporten pasajeros de pie en determinadas circunstancias, siempre que el vehículo esté autorizado a hacerlo y cumpla las condiciones establecidas. Por lo tanto, el hecho de viajar de pie no es, por sí mismo, una infracción.

No obstante, desde el 1 de octubre de 2026, los autobuses autorizados a transportar pasajeros de pie, así como los que no disponen de cinturones de seguridad, no pueden superar los 80 km/h en ninguna vía fuera de población, incluidas las autopistas y las autovías. La limitación está recogida en el Real Decreto 518/2026, que modifica el Reglamento General de Circulación.

Hasta ahora, el límite de 80 km/h para estos vehículos se especificaba para las carreteras convencionales. La reforma ha extendido expresamente esta restricción a todas las vías interurbanas. No se trata, por tanto, de una prohibición general de circular con pasajeros de pie por autopista, sino de una limitación de velocidad para los autobuses que se encuentran en alguno de los supuestos previstos.

Imagen de archivo de viajeros de pie en el autobús de Mataró a Barcelona

Más autobuses o más frecuencias

El eventual endurecimiento de la normativa abre otro interrogante: ¿cómo se debería adaptar el servicio para evitar que los pasajeros se queden sin plaza? Parlon ha apuntado que hay que estudiar medidas como ampliar la flota de autobuses o aumentar sus frecuencias de paso.

Es una cuestión especialmente relevante en el Maresme, donde las líneas interurbanas son una alternativa para desplazarse a Barcelona por motivos laborales, de estudios o personales. Cuando los autobuses se llenan, los usuarios pueden tener que hacer el trayecto de pie, una situación que se agrava cuando hay incidencias en Rodalies y parte de los viajeros optan por el transporte por carretera. También se repite en fines de semana, cuando la oferta de servicios es más reducida.

La consellera ha remarcado, sin embargo, que las causas del accidente del Montseny todavía se tienen que determinar. La investigación deberá aclarar las circunstancias del siniestro antes de establecer sus factores determinantes. El debate que se abre ahora es si se debe modificar la regulación para garantizar que los pasajeros de los autobuses interurbanos puedan viajar sentados y con cinturón y qué medidas habría que adoptar para hacerlo posible sin reducir la capacidad de respuesta del transporte público.