Bote y Seijo dando a conocer el concurso del proyecto
Bote y Seijo dando a conocer el concurso del proyecto

24 estudios de arquitectura compiten por el proyecto que debe revolucionar el barrio de Cerdanyola

El futuro Espai Vida, el nuevo Centro Comunitario de Innovación y Cultura del barrio mataronés, entra en una nueva fase para escoger las seis propuestas finalistas que se disputarán el proyecto ganador

Un total de 24 estudios de arquitectura han presentado propuesta al concurso de ideas para definir el futuro Espai Vida de Mataró, el gran equipamiento comunitario que el Ayuntamiento proyecta en el barrio de Cerdanyola. El plazo de presentación de candidaturas ya se ha cerrado y ahora empezará la fase de análisis de los proyectos, de la cual tienen que salir seis finalistas.

El concurso no plantea únicamente cómo tiene que ser el nuevo edificio, sino también cómo este se tiene que relacionar con el barrio. El Espai Vida se proyecta en una pieza situada entre las plaças de l'Onze de Setembre y de Andalucía y el paseo de Ramon Berenguer III, un ámbito que el Ayuntamiento considera estratégico para la regeneración urbana de Cerdanyola. El proyecto tendrá que abordar, por lo tanto, tanto la arquitectura como la transformación de su entorno.

La idea es convertir esta zona en una nueva centralidad del barrio y coser espacios que actualmente están poco conectados, con un nuevo eje cívico, verde y accesible. La intervención, de hecho, no se limita a la parcela donde se levantará el edificio: el proyecto incluye también la urbanización de los espacios públicos que lo rodean.

Can Morros, Plaça de l'Onze de Setembre. Foto: Arxiu

Can Morros, Plaça de l'Onze de Setembre, que se transformará con el nuevo equipamiento. Foto: Arxiu

Un equipamiento de 4.000 metros cuadrados

El futuro Espai Vida está concebido como un Centro Comunitario de Innovación y Cultura, con aproximadamente 4.000 m² de superficie útil y un programa especialmente diverso. El edificio tendrá que combinar cultura, creación, participación ciudadana, asociacionismo y actividades comunitarias.

Entre los espacios previstos hay una gran área escénica con capacidad para unos 500 espectadores, con una sala multifuncional de unos 550 m² preparada para acoger teatro, música, danza, proyecciones y actividades comunitarias. El programa también incorpora locales de ensayo, una sala de podcast vecinal y un FabLAB o espacio de artes plásticas.

La dimensión comunitaria tendrá también un peso importante, con espacios para el encuentro vecinal, consultorios de vida comunitaria, un vivero de proyectos, ludoteca y un espacio específico para jóvenes. El programa prevé igualmente talleres, formación digital y un área social con sala, cocina-office y otros espacios de apoyo.

El Ayuntamiento quiere que el equipamiento sea, así, mucho más que un edificio con actividades programadas. El alcalde, David Bote, ha remarcado que debe ser un espacio donde tengan cabida "cultura, asociacionismo, entidades del barrio y de toda la ciudad", con la voluntad de que se convierta también en un equipamiento de referencia para el conjunto de Mataró. El programa incluye también más de 120 plazas de aparcamiento subterráneas, según la planificación municipal.

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Vista aérea de Cerdanyola; en la parte inferior derecha, la zona donde se construirá el Espai Vida

9.000 m² de espacio exterior

Una de las singularidades del proyecto es el peso que tendrá el espacio público. La urbanización de los entornos abarcará unos 9.000 m², una superficie que deberá completar el equipamiento con espacios de encuentro y actividad al aire libre.

El proyecto prevé, entre otros elementos, un anfiteatro exterior, zonas de creación de contenidos, espacios de calistenia y salud, un espacio lúdico digital y una zona familiar. Unos 7.880 m² se plantean como superficie renaturalizada.

Este componente verde responde también a uno de los retos que las bases del concurso trasladan a los arquitectos: el Espai Vida deberá contribuir a mejorar la resiliencia climática de Cerdanyola, un barrio con déficit de espacios verdes y refugios ante el calor. Por ello, la sostenibilidad, la eficiencia energética y la adaptación al cambio climático forman parte de los criterios que deberá valorar el jurado.

Bote ha situado precisamente la relación entre el edificio y el entorno entre las cuestiones fundamentales del concurso. El equipamiento, ha explicado, debe ser "permeable al conjunto del barrio" y contribuir a reformular las relaciones urbanas, la convivencia y la participación ciudadana.

Els entorns de Can Morros es transformaran amb un gran projecte arquitectònic. Foto: R. Gallofré

Los entornos de Can Morros se transformarán con un gran proyecto arquitectónico. Foto: R. Gallofré

Seis finalistas y un proyecto ganador

El jurado, formado por 12 miembros con derecho a voto, deberá valorar las 24 propuestas de acuerdo con los criterios establecidos en las bases. Una tercera parte de los miembros serán profesionales de la arquitectura designados directamente por el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya, tal como establece la Ley de la Arquitectura.

La calidad arquitectónica, la integración con el entorno, la ordenación de los espacios públicos, la eficiencia energética y las estrategias de adaptación al cambio climático y de sostenibilidad ambiental serán algunos de los elementos que se tendrán en cuenta.

Una vez seleccionadas las seis propuestas finalistas, los equipos dispondrán de cinco semanas para desarrollarlas y ampliarlas. Será a partir de este segundo nivel de definición que el jurado escogerá el proyecto ganador.

Los cinco finalistas que no resulten vencedores recibirán una compensación de 10.000 euros, siempre que alcancen la puntuación mínima prevista. El ganador recibirá el encargo de redactar el anteproyecto y, si no hay imprevistos, continuará al frente de las fases posteriores del proyecto, incluidos los proyectos básico y ejecutivo y la dirección de las obras.

El valor estimado global de los servicios profesionales vinculados al concurso y al desarrollo posterior del proyecto es de cerca de 1,2 millones de euros.

Una pieza clave del Plan de Barrios

El Espai Vida es la principal actuación del proyecto Cerdanyola Viva, incluido en el Plan de Barrios y Villas de Catalunya 2025-2029, que aporta 12,5 millones de euros al conjunto de las actuaciones previstas en el barrio.

El coste total estimado del Espai Vida es de 16 millones de euros, de los cuales 14 corresponden al equipamiento y dos millones a la urbanización de sus entornos. La voluntad municipal es que la intervención actúe simultáneamente sobre el edificio, el espacio público y la vida comunitaria.

Para Bote, el proyecto forma parte de una estrategia más amplia de transformación de Cerdanyola. El alcalde ha remarcado que el barrio es objeto de diferentes actuaciones en materia de rehabilitación, accesibilidad, habitabilidad, eficiencia energética y equipamientos, y ha definido el Espai Vida como "una gran apuesta" con capacidad para actuar como motor de transformación del entorno.

El calendario apunta a finales de 2027

La construcción todavía queda lejos y está condicionada a las diferentes fases del concurso y de redacción del proyecto. Según la previsión avanzada por el alcalde, una vez seleccionado el estudio ganador este deberá desarrollar la propuesta antes de entrar en las fases posteriores, con el horizonte de que las obras puedan empezar hacia finales de 2027.

Mientras tanto, el Ayuntamiento también deberá resolver cómo se mantienen los servicios que actualmente ocupan espacios afectados por la transformación. El consistorio ya ha empezado a trabajar con la escuela de adultos para determinar sus necesidades y estudiar posibles alternativas en otros equipamientos municipales o públicos mientras duren las obras.

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