El año 1976 estuvo marcado a nivel internacional por la consolidación de la distensión de la Guerra Fría, la muerte de Mao Zedong en China, que abrió una nueva etapa política, y la elección de Jimmy Carter como presidente de los Estados Unidos, mientras muchos países africanos vivían procesos convulsos tras los procesos de independencia. En el ámbito cultural, aquel año se estrenaron películas como Taxi Driver o Rocky. En España, 1976 fue un año clave de la transición política, ya que se sucedieron una serie de cambios y acontecimientos que fueron fundamentales para la llegada de la democracia. A principios de julio de aquel año el Rey Juan Carlos forzó la dimisión del franquista Arias Navarro como presidente del gobierno español, sustituyéndolo por Adolfo Suárez, que era ministro-secretario general del Movimiento desde hacía algunos meses. Con anterioridad, había sido director general de Radiodifusión y Televisión Española y gobernador civil de Segovia, es decir, no procedía de la oposición democrática. Con Suárez se impulsaría la Ley para la Reforma Política, aprobada por las Cortes franquistas en noviembre y ratificada después en referéndum el 15 de diciembre, que contó con una participación del 77,72%, con un 97,36% de votos afirmativos. La Ley reconocía la soberanía popular, introducía las elecciones libres y, de facto, comportó la voladura legal del sistema franquista, si bien estructuras importantes del régimen se perpetuaron, como todavía a día de hoy se puede constatar.
Pero a pesar del exitoso relato según el cual la transición fue un camino de rosas caracterizado por la tranquilidad, el pacifismo, el consenso, el pacto y la responsabilidad de unas élites políticas que trajeron la democracia desde los despachos, la realidad, terca, fue bien diferente: los años de la transición estuvieron marcados por la violencia, con cientos de asesinatos, y por las movilizaciones populares en las calles que fueron clave para la llegada de la democracia. De hecho, aquel año en España hubo tantas huelgas como en el resto de Europa. Porque hay que insistir una vez más: el dictador murió en la cama, pero la dictadura murió en la calle. Al final, el resultado de todo ello fue fruto de la correlación de debilidades de la época, en expresión de Manuel Vázquez Montalbán, con un régimen sin suficientes apoyos como para perpetuarse y una oposición democrática que tampoco disponía de suficiente músculo como para conseguir una ruptura absoluta. Porque no lo olvidemos tampoco: durante la dictadura, quienes se la jugaron arriesgando la vida y la libertad no fueron la mayoría, a pesar de que con los años parezca que todo el mundo era demócrata en la España de mediados de los setenta.

Durante aquel 1976 en Mataró se produjeron numerosas movilizaciones, que aprovecharemos para recordar en este artículo. El propio alcalde del franquismo en Mataró en aquellos años lo reconocía en el libro-entrevista de Albert Punsola "Converses amb Francesc Robert Graupera. La transició des de l'alcaldia de Mataró 1973-1977": "el clima seguía enrarecido (...) huelgas y manifestaciones constantes que (...) en Mataró tenían amplio eco". Como recuerda Juan Ortiz en su libro "L'Abraçada del PSUC. Mataró 1966-1977", en el Pleno municipal del día 12 de enero, con una gran multitud en la sala, la Alcaldía presentaba una moción en la que pedía la amnistía general. Hay que recordar que cuatro días antes unas quinientas personas se concentraron ante el Ayuntamiento para dar apoyo a la Comisión de fuerzas políticas –que pertenecían a la Assemblea Democràtica de Mataró– y otros estamentos ciudadanos, para entregarle al alcalde un pliego con un total de 2.023 firmas reclamando la amnistía para los presos políticos y la llegada de las libertades democráticas. Aquel mes de enero tuvo lugar la gran huelga del sector de la construcción, con gran seguimiento en todo el país (también en nuestra ciudad). En la jornada del 30 de enero se manifestaron ante el Ayuntamiento unos 150 obreros del sector, que fueron duramente reprimidos por la Guardia Civil. Aquellas semanas también tuvo lugar una huelga de maestros, así como acciones reivindicativas en el sector del textil, en el de artes gráficas o en Telefónica, impulsadas por el movimiento obrero, principalmente el sindicato (aún ilegal) Comisiones Obreras (CCOO), hegemónico durante la dictadura.
Los días 1 y 8 de febrero tuvieron lugar en Barcelona las importantes manifestaciones de la Assemblea de Catalunya bajo el lema "Llibertat, Aministia i Estatut d'Autonomia". El ambiente era, pues, intenso. En su autobiografía, "Siempre en la brecha", Antonio Rodríguez hace referencia a aquellas manifestaciones no autorizadas, y explica cómo desde la estación de cercanías de Barcelona se marchaba casi en manifestación, con pancartas y con varias senyeras, hasta el Arco de Triunfo, donde los manifestantes se enfrentaron a un escuadrón de "grises" a caballo.
Durante el mes de febrero se produjeron movilizaciones vecinales en Cirera y Rocafonda pidiendo una solución definitiva al problema de desabastecimiento de agua corriente en los barrios. Para el recuerdo quedó la "marcha de los cubos" en Rocafonda, con la icónica pancarta con el lema "Robert escucha, el pueblo no se ducha". El 12 de marzo tuvo lugar una concentración en la plaza de Santa Anna, con cerca de 2.000 personas, en solidaridad con los cinco obreros de Vitoria asesinados y los ciento cincuenta heridos en las movilizaciones del día 3. Francisco Cantero, uno de los 29 promotores del acto, leyó un comunicado de protesta por los asesinados y de solidaridad con los citados obreros.

Como también recuerda Ortiz en su libro, durante aquel mes de febrero el Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC) decidió salir a la luz pública en una clara muestra de precipitar los acontecimientos, a pesar de los riesgos. Fue la primera organización política en hacerlo. Algunos miembros del partido convocaron una rueda de prensa para darse a conocer públicamente: Agustí Valdé, Antonio Rodríguez, Javier Sánchez del Campo, Albert Torra, Antoni Cuadras y Jesús Nieto. En su autobiografía, Antonio Rodríguez describe cómo el comité local del PSUC decidió organizar un gran mitin, dado que la organización hermana de Terrassa ya había celebrado el suyo, con gran éxito. El comité local lo planteó como un reto a las agrupaciones de la ciudad y se pusieron a organizarlo de forma entusiasta. Los oradores designados por la dirección local fueron Agustí Valdé, Antoni Cuadras, Antonio Rodríguez y Carmen Ortega, y se anunció como "Una opción política en el Maresme". Aquellos días, hay que recordar también que la Unió de Cooperadors celebró en el local social del Grup Cultural COOP de la calle Bonaire un acto de homenaje a Francesc Roy, por su labor en la entidad, en los años más difíciles de la dictadura. Tuvo lugar el día 29 de febrero.
El 7 de marzo, una inmensa marea de trabajadores del sector del textil inundó el campo de fútbol de Cerdanyola, convocados a través de los enlaces sindicales y de la Unidad de Trabajadores y Técnicos (UTT) local (sindicato vertical franquista), en la que Comisiones Obreras (CCOO) tenía una gran presencia. En aquella asamblea destacaron las intervenciones de sindicalistas de CCOO como Josep Lluís "Bis" Lligonya, Carmen Ortega, Alonso Duñabeitia, José Luis Abajo, las hermanas Merchán, Jaume Roig o Pili Cantero.

En aquellos meses, como también recuerda Ortiz en su obra, y cada vez de forma más abierta, la Asamblea Democrática de Mataró (ADM) se iba convirtiendo en el referente democrático ante las autoridades franquistas, impulsando actos y movilizaciones como el "Comunicado de la Comisión Permanente de la ADM del 26 de marzo 1976: Por un Ayuntamiento Democrático", convocatorias de reuniones y asambleas el día 2 de abril, una concentración pacífica ante el Ayuntamiento para el día 3 del mismo mes, una movilización general por las Libertades Democráticas y Nacionales, o las Jornadas de Lucha de los días 2, 3 y 5, así como la llamada a participar en la manifestación de Barcelona del día 4. Aquel mismo mes se inició la huelga del sector del metal en Mataró, con asambleas regulares en el Velódromo y fuertes presiones para conseguir mejoras laborales. Se produjo nuevamente una huelga en el sector de la construcción para conseguir la homologación del convenio provincial, con una participación masiva. Tal y como se recoge en el libro "Antifranquistas de Mataró ante el Tribunal de Orden Público (TOP)", también de Juan Ortiz, el día 27 fueron detenidos por la Policía Gubernativa los delegados de la UTT de la Construcción Antonio Rodríguez Avellaneda y Manuel Pozo, acusados de firmar un documento de CCOO de Catalunya, siendo liberados después. El día 30 fueron detenidos por la Guardia Civil, dentro del vestíbulo del Ayuntamiento, seis dirigentes sindicales: José Luis López Bulla, Francisco Cantero, Pedro Barrena, Francesc Lleonart y Josep Lluís "Bis" Lligonya. También se detuvieron por error tres jóvenes: Ramón Medina, José M. Erenas y Manolo Prados. Se les encerró en la cárcel de Mataró y al día siguiente fueron liberados. Aquel día hubo una concentración con motivo del Primero de Mayo, prohibida por el Gobierno Civil, en el cruce de las calles Argentona, Isen y el Torrent. Uno de los carteles más recordados de la transición en nuestra ciudad es el que elaboró el artista Rovira Brull con motivo del Primero de Mayo de aquel ya lejano 1976.

A nivel cultural, cabe recordar, como muy bien explicaba Manuel Cusachs en su libro "De súbdits a ciutadans. Mataró, del 1960 al 1980", dos acontecimientos importantes que tuvieron lugar durante el mes de abril: La Nit del Llibre y las Jornades de les Arts Catalanes. En cuanto al primero, celebrado el 24 de abril, fue la primera vez que tenía lugar la actividad del "Llibre Gros", de gran tradición en nuestra ciudad desde aquel momento para Sant Jordi. La organización de la Nit del Llibre corrió a cargo de la llibreria Robafaves y el Centre d'Orientació Psico-Pedagògica (COPP), ambos miembros de la Unió de Cooperadors de Mataró. En cuanto a las Jornades de les Arts Catalanes, tuvieron lugar entre los días 18 de abril y 16 de mayo, y comportaron la organización de once exposiciones, conferencias, actos musicales, proyecciones de cine, etc. Todo ello, en el marco del Congrés de Cultura Catalana, que se estaba celebrando a nivel nacional.

Tanto Cusachs como Ortiz recordaban en sus libros que del 17 al 27 de mayo Mataró se sumó a los actos de homenaje al poeta Miguel Hernández, impulsados desde Orihuela, ciudad natal del poeta, y se implicaron artistas, intelectuales y asociaciones de todo el país. En la Comisión de Homenaje de los Pueblos de España a Miguel Hernández de Mataró participaron diferentes entidades y particulares y fue coordinada por la Unión de Cooperadores, celebrándose conferencias, lecturas de poemas, recitales y exposiciones. La Comisión hizo donación al Museo de Mataró de las obras de Eduard Alcoy, Benítez, Manuel Cusachs, Santi Estrany, Gómez-Cabot, Josep Novellas, Jaume Simon y Artur Palomer (Pal) y de la documentación que se conservaba sobre los actos de homenaje al poeta.

El 19 de junio tuvo lugar en nuestra ciudad la gran manifestación comarcal por la amnistía, en la que más de 10.000 personas recorrieron la Riera en dirección al Parque Central. Se trata de una de las grandes movilizaciones que tuvieron lugar en nuestra ciudad durante aquellos años de la transición. Manuel Cusachs explicaba en su obra que la Assemblea Democràtica de Mataró supo canalizar el clamor popular, y que aquel día leyó el manifiesto en el Parque Central Joaquim Font Valls, seguido por Ramon Manent, Anna Comas, Jordi Sivilla, Agustí Valdé, Francesc Serra, Antoni Albert, Josep Sivilla, Pere Artigas, Antonio Rodríguez, Francisco Cantero, Josep M. Boixet, Àngel Fàbregas. Francesc X. Bada, Joan Iglesias, mossèn Francesc Pou, Tarsici Aragó, Jaume de Torres, Eduard Gualba, Pep Riera, mossèn Joaquim Monasterio y Salvador Milà.


Pocos días después, concretamente el 4 de julio, fueron detenidos por la Guardia Civil Jaume Rossell, Juli Sanmartín, Valentí Sánchez, María Luz Girado y Eulalia Girado, acusados de ondear una bandera del PSUC. El 26 de julio, en plena fiesta mayor de Les Santes, llegó a Mataró la "Marcha de la Libertad", una acción para reclamar, de forma pacífica y no violenta, la amnistía, las libertades básicas, la recuperación del Estatuto de Autonomía, dando a conocer estas reivindicaciones en el ámbito de los Países Catalanes. Cerca del campo de fútbol del C.D. Mataró, la Guardia Civil detuvo a seis personas relacionadas con la Marcha: Josep Fernández Vaca, Pep Sivilla, Josep Canal, Concepció Roig, Teresa Ebri y Teresa Barbena, que fueron liberados algunas horas después. El mismo día, el mataronense Salvador Triadó fue detenido en Badalona. Aquellos días también se produjeron otras detenciones, aunque no sabemos los días concretos: Miquel Ponce Mompart, Santiago López Ramírez y Francesc Carnota, todos ellos militantes comunistas.

Como recordaba también Cusachs, aquel verano de 1976 se constituyó formalmente la Comisión de Sanidad de Mataró (CSM), formada por profesionales de la sanidad y miembros de las vocalías de sanidad de las asociaciones de vecinos de la ciudad. La comisión se reunía en el local del Baixet, en el Torrent, un día a la semana, y se convirtió en una verdadera escuela de directivos del sector sanitario, con miembros como Carles Manté, Josep Maria Teniente, Maria Serrat, Fàtima Soler, Glòria Bosch, Maria Eugènia Serra, Manuel Molina, Tarsici Aragó, Xavier Vilert, Xavier Balanzó, Montserrat Garcia, Roser Aguilà, Antoni Batlle, Manuel Moragas, etc.
La Diada del Once de Septiembre se celebró en la ciudad después de muchos años de prohibiciones, y entre 1.000 y 2.000 personas participaron en un acto multitudinario que tuvo lugar en el Velódromo la noche del día 10. Tomaron la palabra en el acto Pep Riera, Jordi Sivilla y Paquitona Floriach, moderados por Francesc Lleonart. Al día siguiente, un buen número de mataronenses se desplazaron a Sant Boi para participar en la multitudinaria manifestación de la Diada que tuvo lugar en la localidad del Baix Llobregat. Pocos días antes, concretamente el 4 de septiembre, el militante comunista Pablo Morales Morago fue puesto en libertad, después de más de cuatro años y medio en la cárcel. El 15 de octubre tuvo lugar en el Velódromo un mitin socialista, de cara al congreso constituyente del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), con la participación de Juan Alamillo, Joan Bonamusa, Alexandre Cirici, Joan Colominas, Paquitona Floriach, Ramon Manent, Pep Molsosa, Joan Raventós y Pep Ros.

El 30 de octubre se produjo, precisamente en nuestra ciudad, el primer mitin público de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) en España desde los tiempos de la guerra civil, llenándose hasta la bandera con 4.000 personas el Palau d'Esports Josep Mora, con participación de destacados dirigentes cenetistas y enfrentamientos entre militantes del sindicato, que arrastraba importantes disputas internas. En aquellos momentos, aunque la CNT todavía no estaba legalizada, el mitin representó un hito muy importante en nuestra ciudad, y para muchos tiene un valor simbólico clave en la recuperación de la libertad sindical y de expresión.

A nivel local, cabe destacar que el 10 de diciembre se aprobó en el Pleno municipal del Ayuntamiento de Mataró el Plan General de Ordenación Urbana y Territorial de Mataró, que fue clave para el crecimiento urbanístico de la ciudad que vendría durante los años de la democracia. Pocos días después tendría lugar el referéndum para la Reforma Política del 15 de diciembre. En el caso de nuestra ciudad, los resultados fueron los siguientes: de un censo de 57.640 mataronenses con derecho a voto, participaron 45.237 (un 78,5%), con un 93,4% de votos afirmativos. Hay que recordar que el sí lo pedían el gobierno de Suárez, como es lógico, y también partidos como el PSOE (de forma crítica) o Alianza Popular (AP), así como sindicatos como la Unión General de Trabajadores (UGT). Partidos de la oposición como el PCE, el PSUC, Convergència o el PNB, el sindicato CCOO o la Asamblea Democrática de Mataró, así como la Asamblea de Catalunya, pidieron la abstención en el referéndum. La CNT abogaba por una "abstención activa" o el boicot, mientras que los ultras de Fuerza Nueva pedían el no. Los mataronenses, sin embargo, optaron muy mayoritariamente por participar en el referéndum, votando afirmativamente la Ley para la Reforma Política.

Según recoge una breve crónica publicada en el diario Mataró del 16 de diciembre, firmada por "Anna", "los mataronenses acudieron temprano a votar. Al mediodía se había alcanzado un 25%. Se podía presenciar el paso de matrimonios dirigiéndose al colegio electoral a cumplir con su deber. No se registró el más mínimo incidente (...). Lo que sí pasó es que a medida que transcurría el día se iban acercando votantes a los colegios y se llegaron a formar largas colas (...). Mataró se fue a dormir sabiendo que se había dado un paso importante hacia la democracia. El pueblo había hablado". En el mismo diario de aquel día se hacía referencia a la inauguración de la nueva estructura de la Plaça dels Caiguts (actual Plaça de les Tereses) y su aparcamiento subterráneo. En el periódico aparecían anuncios de empresas y comercios mataronenses como Confiteries Garriga, Bicicletes Saborit, Snack-bar Vila Boix, Discoteca Experience, Pub 45, Discoteca Mackintosh, Ilurogar, Studium 48, International House, Ferreteria Piñol, Immobiliària Funy, Celler Duran, Confiteria Miracle o Finques Cabrespina.


En definitiva, 1976 fue un año caracterizado, en Mataró y en el resto del país, por un contexto de movilización popular a nivel político, sindical, cultural y vecinal. Numerosos ciudadanos clamaron en las calles por la recuperación de las libertades, por la amnistía y por la restauración de la democracia, que si acabó llegando fue, fundamentalmente, por la lucha de estos ciudadanos anónimos, y no por las negociaciones a altos niveles institucionales. Desde aquí nuestro reconocimiento a todos ellos.

Fuentes:
- CUSACHS CORREDOR, Manuel (2003). De súbditos a ciudadanos. Mataró, de 1960 a 1980. Mataró. Patronato Municipal de Cultura de Mataró
- GUILLÉN BURGUILLOS, Miguel (2025). Cómo se vivió la muerte de Franco en Mataró hace cincuenta años. Capgròs.com, 20 de noviembre de 2025. https://capgros.elnacional.cat/ca/mataro/com-es-va-viure-mort-franco-mataro-cinquanta-anys_817123_102.html
- LIBREPENSADOR ÁCRATA (2015). Mataró, primer mitin de la CNT en Cataluña después de la guerra. Blog 1977 Legalización de la CNT. http://1977legalizacioncnt.blogspot.com/2015/03/mataro-primer-mitin-de-la-cnt-en.html
- MATARÓ (1976). Edición del 14 de diciembre de 1976
- MATARÓ (1976). Edición del 16 de diciembre de 1976
- MATARÓ (1976). Edición del 18 de diciembre de 1976
- ORTIZ OLMEDO, Juan (2022). Antifranquistas de Mataró ante el Tribunal de Orden Público (TOP). Colección El pensamiento y la acción, núm. 53. Fundación Nous Horitzons. https://noushoritzons.cat/wp-content/uploads/2023/07/Antifranquistes-Mataro-Juan-Ortiz-FNH-ACTUALITZAT.pdf
- ORTIZ OLMEDO, Juan (2024). El abrazo del PSUC. Mataró 1966-1977. Ed. Carena
- ORTIZ OLMEDO, Juan (2025). 50 años de las elecciones sindicales de 1975: la primera ruptura de la Transición, también en Mataró. Capgròs.com, 28 de junio de 2025. https://capgros.elnacional.cat/ca/mataro/50-anys-eleccions-sindicals-1975-primera-ruptura-transicio-tambe-mataro_815964_102.html
- PUNSOLA VILAR, Albert (2006). Conversaciones con Francesc Robert Graupera. La Transición desde la alcaldía de Mataró 1973-1977
- RODRÍGUEZ AVELLANEDA, Antonio (2018). Siempre en la brecha. Memorias. Ed. Pròxima
- SIVILLA JURADO, Eloi (2014). Mataró durante la transición democrática. Tot Mataró, 20 de febrero de 2014. https://www.totmataro.cat/especials/reportatges/item/239024-mataro-durant-la-transicio-democratica/
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