El Ayuntamiento tuvo que cerrar durante unos días el servicio de comedor del casal de la gente mayor del Espacio Gatassa después de que en un control rutinario detectaran la bacteria de la legionela en el agua. Inicialmente se hizo un tratamiento de 24 horas y al ver, a la cabeza de quince días, que había vuelto a aparecer, tuvieron que pasar a un proceso de tres meses basado en clorar el agua. Esto la hacía no potable y por lo tanto se tuvo que trasladar la actividad de comedor a otro espacio. En ningún caso, recalcan desde el ayuntamiento, ha habido un brote de legionel·losi o alguien afectado.
Se detectó en un control rutinario y ya se está trabajando para erradicarlo
Durante la semana de San Juan se tuvo que contar con un vehículo de transporte adaptado, el casal es para gente mayor con dependencia, por reubicar unos veinte usuarios durante la hora de comer. Actualmente la actividad vuelve a hacerse sin problemas en el Espacio Gatassa porque el Ayuntamiento ha habilitado una cañería provisional que permite acceder a agua de fuera de la instalación, que sigue su proceso de clorato.
Desde el consistorio se recuerda que se trata de un hecho habitual, puesto que hacen más de 160 controles en equipamientos municipales y siempre puede haber algún caso donde se detecta la bacteria. Recuerdan también que cuando la presencia de la bacteria es muy elevada se acaba cerrando el equipamiento, pero no ha sido el caso del Espacio Gatassa donde simplemente se han limitado algunos usos y se permitía que el equipamiento siguiera funcionando.
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