Opinión Miquel Reniu
Opinión Miquel Reniu

Un error que no se quiere evitar

Miquel Reniu critica en este artículo de opinión que el gobierno de Mataró avale el uso de la Marcha Real en una procesión religiosa y alerta de los riesgos de mezclar religión, política y símbolos de Estado

Hace pocos días, en una entrevista en TV Mataró, el concejal socialista, sr. Gomar, interpelado sobre la triple interpretación del himno de España, la Marcha Real, en la procesión del Viernes Santo, manifestó, con contundencia, su conformidad con el hecho, porque, dijo, este es un himno democrático. Sofisma abajo y a tirar por lo derecho, ¿hace que sí, sr. Gomar?

Pues mire, justamente por ser este un himno democrático, su alcance y su uso viene regulado, con mucha precisión y exactitud, por el Real Decreto 1568/1997, de 10 de octubre; en el cual, en ninguno, ni uno, de sus usos, se establece el uso procesional o en otros actos de contenido religioso. Obviamente, para evitar confusión en la separación de Església i Estat, pero, también, para desarraigar la costumbre, que el franquismo hizo norma, de interpretar la Marcha Real ante las imágenes religiosas.

Renace, pues, sr. Gomar, un brote del nacionalcatolicismo franquista en Mataró, al amparo o la ignorancia del gobierno socialista?

No querría dejar de mencionar al conductor de la entrevista en TV Mataró, que ante la respuesta del sr. Gomar no repreguntó, ni replicó en ningún sentido, como tampoco lo hizo el día de la procesión, cuando sonaron los himnos, y los otros dos invitados manifestaron de inmediato su desacuerdo.

Es bien sabido que Marshall McLuhan clasificó la televisión como un medio caliente, que convierte el medio en el mensaje (“el medio es el mensaje”). En el caso de TV Mataró, el medio se convierte en un misterio más de esta rancia procesión. Modestamente, aconsejaría a TV Mataró hacer una “actualización” sobre la duración, estilo, formas y contenidos de la transmisión, para evitar espesar más el caldo y contribuir a cualquier deriva poco o nada conveniente. ¡Encuentro que se hace un grano demasiado!

La negación del sr. Gomar a reconocer el error y evitarlo en el futuro debe tener alguna explicación.

Cabe recordar que tendremos elecciones municipales en mayo de 2027. Será muy interesante ver cómo se posicionarán las autoridades locales, gobierno municipal e Iglesia católica, un mes antes de las elecciones, para evitar la repetición de los hechos, si se repetirá la marcial audición de la Marcha Real o no, ante la perspectiva electoral y la posible ganancia o pérdida de votos por cualquier decisión sobre este tema. Cuando se mezcla la religión y la política —este es un hecho político, una manifestación del nacionalismo español— pasan cosas, con unos resultados y derivas imprevisibles. Como ocurre a menudo en política, aquellos que creen sacar provecho de un hecho, este mismo por ejemplo, pueden perderlo. Quien siempre gana, como la banca en el casino, son los que saben nadar bien en las aguas del neopopulismo... normalmente, la extrema derecha. ¡Ojo, pues!

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