La transformación de la histórica finca de la Llar Cabanellas de Mataró continúa adelante, con cambios y ajustes respecto al proyecto anunciado a principios de año. El convenio entre el Ayuntamiento de Mataró y Cáritas Diocesana de Barcelona continúa vigente y la voluntad de convertir este espacio emblemático en un conjunto de vivienda asequible, servicios sociales y espacios comunitarios se mantiene intacta, pero el proceso urbanístico todavía necesita algunos meses más de tramitación.
Así lo explica Mercè Darnell, responsable de Proyectos singulares y Calidad de Cáritas Barcelona, que detalla que la firma pública y simbólica del convenio prevista para el pasado febrero se suspendió porque todavía se está trabajando en la modificación del Plan Especial necesario para sacar adelante el proyecto. Tal como recuerda Darnell, este Plan Especial ya existía "desde hace muchos años" y ya preveía tanto la preservación del edificio histórico como la posibilidad de edificar nuevos volúmenes.
Cáritas, sin embargo, planteó en 2023 una modificación de la propuesta inicial para que el proyecto final fuera diferente del originario. Ahora aquella propuesta también se ha tenido que actualizar. "Desde entonces han cambiado elementos a nivel legal, social y urbanístico, y estamos haciendo modificaciones para que el Ayuntamiento pueda estudiar una propuesta actualizada", explica. Dicho de otra manera, con las cosas de palacio vale más sentarse; ya se sabe que los trámites urbanísticos van para largo y más en un proyecto delicado y complejo como este.

Vista aérea de la Llar Cabanellas de Mataró. Foto: R. Gallofré
¿Qué se quiere hacer exactamente en la Llar Cabanellas?
La voluntad de la entidad diocesana es mantener el mismo espíritu inicial respecto a lo que se anunció el proyecto el pasado mes de enero. El proyecto del Ayuntamiento de Mataró y Cáritas Barcelona prevé transformar la finca, de más de 14.000 metros cuadrados en el centro de Mataró, en un complejo de usos sociales, residenciales y comunitarios. La propuesta afecta al edificio histórico, la casa del guarda y el resto de espacios y jardines. La idea central es convertir la Llar Cabanellas en un espacio dedicado a la vivienda dotacional, los cuidados, la acción social y cultural y la vida comunitaria, manteniendo el valor patrimonial del inmueble.
El proyecto se divide en diferentes ámbitos. En el edificio principal se trasladará la actividad social y sociolaboral de Cáritas en Mataró, y también habrá espacios de atención social y algunos alojamientos vinculados a programas concretos de la entidad. El resto de la finca se destinará principalmente a residencia de personas mayores o con discapacidad y vivienda dotacional, es decir, alojamientos temporales y asequibles pensados para colectivos con dificultades de acceso al mercado inmobiliario de todo Mataró. Los perfiles previstos incluyen personas mayores, jóvenes que no se pueden emancipar, familias con hijos, familias monoparentales y personas con discapacidad con apoyo comunitario.

Edificio histórico de la Llar
El proyecto también reserva espacios para iniciativas vinculadas a los cuidados y a posibles modelos residenciales innovadores para personas mayores o con discapacidad, siempre desde una perspectiva pública o sin ánimo de lucro. Otro de los ejes destacados es la apertura parcial de los jardines a la ciudadanía, con usos vinculados al ocio, la cultura y la convivencia comunitaria.
El primer ámbito que deberá avalar el consistorio es la rehabilitación del edificio principal, catalogado como Bien Cultural de Interés Local (BCIL). "El Ayuntamiento lo primero que debe aprobar es la propuesta de rehabilitación del edificio histórico, donde se quiere trasladar la acción social de Cáritas en Mataró", afirma Darnell. Al tratarse de un inmueble patrimonial, la propuesta deberá pasar por los organismos de patrimonio antes de llegar al pleno municipal.
Vivienda dotacional: ¿qué quiere decir?
Uno de los conceptos que más debate ha generado es el de vivienda dotacional, la fórmula prevista para una parte de la finca. Darnell remarca que el solar está calificado como suelo de equipamiento, lo que impide levantar vivienda convencional. "En un suelo de esta tipología no puedes hacer vivienda normal ni vivienda protegida. Lo que puedes impulsar es alojamiento dotacional, que es un tipo de vivienda temporal para colectivos determinados", explica. Este modelo se plantea como vivienda asequible para personas con ingresos pero que no les son suficientes para acceder a la oferta del mercado libre.

Interior de la Llar Cabanellas, actualmente en desuso
Los perfiles previstos son diversos: personas mayores que viven en viviendas sin ascensor, jóvenes con dificultades para emanciparse, familias monoparentales o personas con discapacidad que pueden vivir de forma autónoma. "Los perfiles están consensuados con el Ayuntamiento. Son personas que pueden pagar, pero no a precio de mercado", resume Darnell. Si la demanda supera la oferta, los criterios serán públicos. "Sin trampa ni cartón", subraya.
Más allá de la vivienda, Cáritas defiende que la finca debe ser un espacio abierto. Una parte de los jardines de la Llar Cabanellas tendrá uso público durante el día, con cierre nocturno, en una lógica similar a la del Parque Central. "De noche estaría cerrado, pero de día podría ser accesible para todos como zona verde", apunta. También se prevé mantener actividades culturales ya presentes en la finca: seguirá acogiendo el Espai Familiar de Les Santes, así como otras actividades vinculadas a la Escuela Municipal de Música o bien al circo y al teatro, siempre gratuitas y sin ánimo de lucro. "Entendemos que la cultura debe llegar a todos como una forma de integración social y este es un espacio idóneo para hacerlo", defienden desde Cáritas.
La preocupación vecinal y el nacimiento de una nueva asociación
La creación de la nueva asociación de vecinos de la Llar Cabanellas nació a raíz de la sorpresa y la inquietud que generó entre los residentes del sector el anuncio del proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Mataró y Cáritas Diocesana de Barcelona para transformar la histórica finca en un espacio con vivienda dotacional, servicios sociales y equipamientos comunitarios. Según explica la portavoz de la entidad, Montse Guardiola, los vecinos tuvieron conocimiento de la iniciativa "el día que sale la noticia", y asegura que hasta ese momento "no sabíamos absolutamente de nada, como vecinos".

Preservar el espacio como zona verde para la ciudadanía, prioridad de los vecinos
Guardiola relata que, a partir de esta primera información, varios residentes se empezaron a coordinar y decidieron constituirse como asociación vecinal para poder tener representación. "Nosotros nunca nos habíamos organizado a nivel vecinal porque no lo habíamos necesitado", afirma. Según detalla, el Ayuntamiento canalizó inicialmente la información a través de entidades ya existentes, hecho que contribuyó a la sensación de falta de comunicación directa con los afectados.
La portavoz explica que, después de pedir explicaciones, se convocó una reunión informativa hace aproximadamente dos meses. La previsión inicial era un encuentro reducido, pero la convocatoria acabó superando todas las expectativas. En total, participaron entre 30 y 40 personas, hecho que interpreta como una muestra de la preocupación generada en el barrio. Durante aquella sesión, según explica Guardiola, se presentó el planteamiento general del proyecto: la rehabilitación del edificio principal, la nueva sede de Cáritas, espacios comunitarios y un edificio previsto de siete plantas con 49 viviendas dotacionales, así como la posibilidad de un futuro hogar para personas mayores. Sin embargo, la asociación considera que el encuentro no resolvió las principales dudas. "Lo que queremos es saber qué se hará concretamente, quién vendrá y todo lo que esto comporta", resume. También expresa la necesidad de conocer qué impacto real tendrá el proyecto en los servicios del barrio, especialmente ante la previsión de un volumen importante de viviendas.

Espacio familiar de Les Santes en la Llar Cabanellas, estrenado el año pasado
Rumores e inquietud vecinal
Cáritas reconoce que en el entorno del proyecto de la Llar Cabanellas han surgido rumores de todo tipo, vinculados sobre todo a los colectivos que se piensa acoger, y que se está generando un "imaginario colectivo" que no responde a la realidad. "Hay gente que está diciendo que llevaremos a las personas desalojadas de campamentos ilegales como el del antiguo instituto B9 de Badalona, personas que duermen en la calle, o mujeres víctimas de violencia de género que necesitan protección. Esto no es así, nosotros no lo hemos dicho en ningún momento", afirma. También deja claro que la Llar Cabanellas no acogerá menores migrantes no acompañados: "Es falso. No lo dice el convenio y no pasará", asegura.
La responsable de Proyectos singulares y Calidad de Cáritas Barcelona remarca igualmente que no se prevén perfiles especialmente vulnerables en un espacio tan visible. "En un lugar como la Llar Cabanellas, que todo el mundo conoce en la ciudad, no puedes poner personas en situación de vulnerabilidad especial ya que necesitan protección y anonimato", explica. Darnell insiste en que la prioridad será local. "Si hay cola, se dará prioridad a la gente de Mataró", afirma.

Llar Cabanellas. Foto: R.Gallofré
Darnell, además, recuerda que Cáritas ya gestiona más de 300 pisos en la diócesis, que abarca desde Cornellà de Llobregat hasta Caldes d’Estrac, y rechaza la idea de que las personas a quienes dan servicio y acogen en sus espacios se puedan mover por el territorio como si nada. "Las personas no son plantas que puedes reubicar de una maceta a otra; tienen su arraigo, su vida hecha en los lugares", dice. También reivindica el origen del proyecto: "El testamento del señor Cabanellas dice textualmente que es para los 'pobres de Mataró', y eso es lo que haremos".
El vecindario expresa preocupación por la preservación de los espacios verdes. "El pulmón verde que representa este espacio en el barrio es importante", afirma Guardiola. Aunque se ha planteado una apertura parcial de los jardines, duda de la compatibilidad con la edificación prevista. "El espacio será ridículo. El pulmón verde desaparece totalmente", lamenta. También critica la falta de participación previa. "El problema es que se hacen las cosas sin consultarlas", afirma.
Evitar que la finca continúe abandonada
Para Cáritas, el riesgo es que el proyecto quede parado. "Que no esté 25 años más cerrada es muy importante", reivindica Darnell. La entidad social defiende que la iniciativa debe convertir la finca en un espacio integrador y abierto a la ciudad. "Cabanellas debe ser un lugar abierto, integrador y querido por la ciudad", resume. Y concluye: "La distancia entre lo que queremos hacer y lo que se está diciendo es tan grande que será imposible sacarlo adelante si no se explica bien".




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