Vista de pisos al barrio de Cerdanyola de Mataró
Vista de pisos al barrio de Cerdanyola de Mataró

Garantizar el derecho al descanso y la convivencia a Cerdanyola

Los vecinos piden más respeto y vigilancia para garantizar una buena convivencia en el barrio

El verano es una de las épocas del año más complicadas por la convivencia. El hecho que muchos niños y adolescentes no tengan una rutina escolar, que se aprovechen las noches para estar al aire libre a la fresca, la carencia algunas veces de empatía con los vecinos y las fiestas nocturnas son un grave problema que se vive en muchos puntos de Mataró. Esto sucede a Rocafonda, donde el ayuntamiento ha puesto en marcha un plan con agentes cívicos para controlar la situación y garantizar el descanso de todo el mundo. Pero también pasa a otros puntos de la ciudad como Cerdanyola. En el barrio muchos vecinos están hartos de soportar cada noche ruido, gritos e incluso música hasta altas horas de la madrugada. La situación es especialmente pronunciada en el parque de Cerdanyola. "Avisamos a los mozos pero cuando estos marchan la gente vuelve a hacer alboroto", comenta un vecino que vive justo ante el parque. "En el barrio convivimos varias culturas que tienen una forma diferente de hacer las cosas pero la gente tiene que comprender que se tienen que respetar las horas de descanso", explica una vecina de sesenta años que trae toda la vida viviendo a Cerdanyola.

"Queremos que nuestro barrio vuelva a tener aquel ambiente de hermandad y respeto que siempre ha tenido. Necesitamos que el ayuntamiento actúe con más contundencia y entre todos podremos hacer que los barrios sean un modelo de pluralidad y convivencia", argumenta un joven.

La suciedad también es un tema que está generando malestar. "El problema no es la limpieza sino que hay gente que no respeta el espacio urbano y a esto también setendría que poner solución ya sea con más vigilancia, mediadores o más educación", dicen un grupo de vecinos que pasan justo ante el parque.

Coinciden que el barrio siempre ha sido un buen lugar para vivir, con muchos servicios, espacios educativos y muy ubicado. Ahora hay que mejorar la convivencia y el civismo.

Acciones a Rocafonda

A Rocafonda hay mediadores que afrontan la situación de los ruidos por la noche y la presencia de menores sólo hasta altas horas de la madrugada. En el barrio ya se ha puesto en marcha una prueba piloto con mediadores que velan para garantizar derechos y duras en el espacio público. En una segunda fase se quiere hacer un trabajo directo con las familias porque las actitudes impropias no se repitan. Si la experiencia acaba de manera exitosa, el Ayuntamiento podría replicarla a otros barrios demográficamente y urbanísticamente similares, como Cerdanyola, según ha detallado la regidora de Ciudadanía y Convivencia, Marisa Merchán. "El espacio público tiene que ser un lugar de convivencia con las diferentes idiosincrasias de cada cual", asegura.

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