La escuela pública mataronense no se queda de brazos cruzados mientras año tras año se le quieren recortar grupos. La indignación de las últimas semanas desde que se conocieron los cierres acordados de las segundas líneas de I3 en Rocafonda y el Camí del Mig cristalizó el jueves en una gran movilización con cientos de asistentes. De negro iba el AFA de Rocafonda, de naranja el del Camí del Mig. También había presencia del Thos i Codina, al que le cerrarán una línea de primero de ESO, y de muchos otros centros. Las dos manifestaciones coincidieron frente al Ayuntamiento y después, parte de los manifestantes, accedieron al Salón de Sesiones donde debía celebrarse el Pleno Municipal. Eran tantos que la sala se llenó y el vestíbulo colapsó. La tensión y el tira y afloja duraron unos minutos.
La indignación por los recortes era evidente y las ganas de acompañar a las portavoces de las AFA que tomaban la palabra en la Audiencia Pública, también. La tensión la originó el intento de cerrar la puerta, una vez la sala estaba llena -medida habitual en estas situaciones, por otro lado-, a la que los manifestantes se opusieron. Policía, Seguridad Privada, Alcalde y concejales en medio, hasta que se llegó al acuerdo tácito de no cerrar, a cambio de que la sesión pudiera celebrarse.
Acordado que no se cerrara la puerta y con los ánimos más serenos, la Audiencia Pública del Pleno Municipal fue monotemática con las intervenciones de las dos AFA, reiterando su discurso previo al finalizar la manifestación conjunta. "Lejos de proteger los intereses de la ciudad y de sus servicios públicos, el Gobierno municipal ha colaborado con el Departamento de Educación en este recorte, una decisión que ha causado una profunda decepción entre la comunidad educativa. El resultado es claro: se desacredita la escuela pública y se genera un clima de incertidumbre sobre su futuro, agravando aún más la segregación escolar", dijo la portavoz del Camí del Mig. "La única zona de escolarización que hay en la ciudad contribuye a los desequilibrios territoriales. Aunque facilita la distribución de un cierto número de alumnos con necesidades educativas especiales a diferentes puntos de Mataró, también tiene un impacto negativo en las escuelas de los barrios. Esto se debe a que permite que las familias con un nivel socioeconómico más favorable opten por llevar a sus hijos a escuelas del centro, mientras que este flujo no se ve compensado por la llegada de familias de otras zonas a los centros afectados. Como consecuencia, la segregación escolar se acentúa aún más", razonó la del Rocafonda.
- Ambas intervenciones dirigieron preguntas que no fueron respondidas. Pero esto, como la medida de cerrar la puerta, también es habitual.

Con el Alcalde David Bote tratando de poner orden, las respuestas oficiales de la concejala de Educación Bea Delgado no gustaron ni a los manifestantes ni a la oposición. Algunos de los primeros le pidieron la dimisión a gritos y en la ronda de intervenciones políticas el PSC se quedó solo. Delgado reiteró el discurso oficial, en su segunda versión después de su beneplácito inicial a la medida de los cierres, escudándose en que las competencias son del Departamento, que manteniendo los ratios ya se cumple con los pactos vigentes de planificación y que se deben poner en marcha mesas participativas para abordar la planificación escolar de ahora en adelante. Un discurso que justifica el mayor retraso en comunicar la decisión por el mismo motivo competencial. De la única zona escolar y sus efectos, ni una palabra.

Las intervenciones de los portavoces políticos se alinearon, todas, en contra del cierre de líneas pero con matices definitorios de cada uno. Escribano, del PP, hacía valer su condición de Diputado para instar al resto a llevar el tema al Parlamento. García, de la CUP, ponía el foco en los privilegios de la escuela privada concertada y Morales, de En Comú Podem, reiteraba que se debía mantener toda la oferta escolar pública mientras alertaba a los manifestantes "sobre según qué apoyo de hoy con palmaditas en la espalda" en clara referencia a los partidos que han gobernado y legislado en los últimos años. Camprubí, de ERC, cargaba tintas contra la inacción del gobierno, Cortés contra el PSC y Canela alertaba contra la falta de planificación y defendía por igual la pública y la concertada, fiel a la tradición política de su grupo.

Una movilización contundente
El episodio del Salón de Plenos fue la etapa final de un jueves de movilización ejemplar por parte de la escuela pública mataronina. Por la mañana ya el Camí del Mig había cortado un cuarto de hora el tráfico, al inicio de las clases. Por la tarde y tal y como rezaba la convocatoria, a las cinco salían dos columnas de manifestación en dirección al Ayuntamiento. Numerosas, alegres, coloridas y combativas. Con silbidos, pancartas, el gigante Sethomes y sus flabiolaires, globos. A medida que se acercaban, además, las columnas ganaban envergadura humana. El Thos y Codina se sumaba a Rocafonda y otros ciudadanos recorrían el trayecto hasta que en la Riera se sumaron las dos marchas conformando una de las concentraciones reivindicativas más importantes de los últimos años.
El manifiesto, leído en medio de la gritería, criticaba la decisión del cierre de líneas públicas «tomada de forma unilateral y sin ningún tipo de diálogo con la comunidad educativa», hecho que consideran «un ataque directo a la escuela pública y un grave paso atrás en la lucha contra la segregación escolar». Las escuelas afectadas criticaban la falta de transparencia tanto por parte del Departamento como del propio consistorio. «Primero, ocultando la decisión durante un mes. Después, justificando públicamente la supresión de líneas. Y, finalmente, manifestándose en contra en la prensa mientras, en el Consejo Escolar Municipal, seguía defendiendo acríticamente la decisión», denuncian.

El manifiesto también alertaba sobre el impacto que esta medida puede tener en la cohesión social de la ciudad. «Esta medida supondrá un incremento de la segregación en dos centros de alta y de máxima complejidad, poniendo en riesgo la cohesión social no solo de los centros afectados, sino también de sus barrios y, finalmente, de toda la ciudad», aseguran. Además, critican que la supresión de líneas se haya aplicado exclusivamente a la escuela pública mientras «la escuela concertada mantiene su oferta y, incluso, aumenta el número de alumnos por grupo». Por ello, exigen que si se deben suprimir grupos, «se debería priorizar hacerlo en centros con bajas ratios, alta matrícula de fuera del municipio o bajos índices de necesidades educativas especiales», criterios que, según el manifiesto, ni Camí del Mig ni Rocafonda cumplen.
Finalmente, la comunidad educativa reclama la «revocación inmediata de la decisión de cierre de líneas de I3» y recuerda el compromiso de Mataró con el Pacto contra la segregación escolar firmado en 2019. Con un mensaje claro, los manifestantes advirtieron que «no pararemos hasta que consigamos parar y revertir los recortes en los centros públicos, mientras la escuela concertada mantiene sus privilegios».
- La movilización continuará las próximas semanas con más acciones para presionar al Departamento y al Ayuntamiento para que rectifiquen su decisión.

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