El local del Centro de Solidaridad y Cooperación La Pescadería de la calle Barcelona abrió las puertas ayer miércoles al alcalde, Joan Antoni Baron, la consejera delegada de Servicios Centrales, Montserrat López, y el consejero delegado de Participación Ciudadana, Carlos Fernández. La visita sirvió para formalizar la prorrogación de la concesión del arrendamiento del local, por cinco años mas, a la Fundación privada Grupo Tercero Mundo-Mataró. Una decisión tomada en el Pleno del diciembre pasado, con el objetivo de consolidar la actividad solidaria y de dinamización cultural que lleva a cabo este espacio desde el año 1997, que cuenta con una cafetería y una tienda solidaria que comercializa productos de comercio justo.
Jeroni Escoda, actual presidente del Grupo Tercero Mundo, ha destacado "el impulso" que supone la renovación del contrato para las actividades del centro. La Pescadería tiene como una de las principales patas la abanica de productos de comercio justo, y el suministro como mayoristas de estos productos a otras tiendas de la comarca. Escoda ha apuntado que "cada vez se detecta una sensibilización mayor" verso el comercio justo, a pesar de que todavía cuesta romper reticencias. "Sabe mal ver que la gente no quiere pagar unos céntimos de mes, cuando aquí se vive como reyes y los productores casi están a la miseria". Escoda recuerda que el comercio justo paga a los productores entre un 30 y un 35% más para adquirir y vender posteriormente sus productos, y que permite luchar contra la explotación laboral.
El Grupo Tercero Mundo funciona como ONG, con una larga trayectoria trabajando a Chiapas, con los col•lectivos de productores de café. En concreto, colaboran con MUSA, un grupo de mujeres de la zona que trabaja por la integración de las comunidades de la selva, a través de la alfabetización, la planificación familiar y formación en derechos humanos. Entre las líneas de actuación del Grupo Tercero Mundo, tambiénfigura los microcréditos, que benefica "principalmente a mujeres", según apunta Escoda. O también la campaña "Roba limpia", basada en acuerdos con las administraciones porque adquieran piezas textiles de comercio justo para sus brigadas y cuerpos policiales.
Por último, al local de la Pescadería también serealizan periódicamente charladas y actas con voluntad de concienciación social. "La semana que viene en estiércol una sobre los campos de trabajo a países del tercer mundo", explica Escoda a guisa de ejemplo. En el mismo sentido se enmarcan los "almuerzos de comercio justo" que monta la entidad a escuelas e institutos de la ciudad con productos alimentarios de su tienda. "Después nos encontramos muchas familias que venden en la tienda impulsados por sus hijos", afirma.

Reunión entre representantes del Ayuntamiento y miembros del grupo Tercero Mundo
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