El futuro trazado del Tren Orbital a su paso por Mataró todavía es, literalmente, un dibujo sobre el mapa. Pero un dibujo que, lejos de aclarar dudas, ha abierto una nueva capa de interrogantes después de la publicación de diferentes versiones del recorrido en pocos días y con diferencias significativas en puntos clave del trazado.
El resultado es un cierto lio de mapas que afecta directamente a elementos sensibles del proyecto en la ciudad: el número de estaciones previstas, la continuidad o desaparición del ramal del Pla d'en Boet, e incluso la presencia o no de una estación llamada Mataró Oeste.
Un mismo proyecto, varios dibujos
El proyecto del Tren Orbital continúa en fase muy embrionaria y con un nivel de definición bajo. Esto se traduce en planos esquemáticos que, a pesar de coincidir en la idea general de conectar corredores metropolitanos sin pasar por Barcelona, presentan divergencias cuando se analiza el detalle urbano.
En el caso de Mataró, las diferencias son especialmente visibles entre el mapa presentado en el acuerdo de presupuestos y el que posteriormente difundió el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en las redes sociales. En una versión, el trazado elimina el ramal hacia el Pla d'en Boet y no contempla ninguna estación en este ámbito. En la otra, reaparece una parada bajo el nombre de Mataró Oeste, generando confusión sobre si este punto se mantiene o no en la planificación inicial.
¿Tres estaciones… o quizás cuatro?
Otro de los puntos que no acaba de estar cerrado es el número de estaciones nuevas en la ciudad. El dibujo inicial apuntaba a tres nuevas estaciones soterradas, además de la actual estación del frente marítimo.
Este esquema situaría las nuevas estaciones aproximadamente en:
- Rocafonda (zona Rocafonda—El Palau)
- Entorno del Parc Central
- y Cerdanyola
Sin embargo, la presencia o desaparición de la estación asociada a Pla d'en Boet —vinculada en versiones anteriores al sector del TecnoCampus— hace que el recuento pueda variar entre tres o cuatro nuevas paradas, según qué plano se analice.
La duda del ramal que entra en la ciudad
Una de las incógnitas principales es la continuidad del ramal ferroviario que, en el proyecto original, debía penetrar hacia el centro urbano siguiendo el eje de la avenida Lluís Companys y la ronda O’Donnell. Este trazado, que en versiones antiguas permitía una mayor capilaridad ferroviaria dentro de la ciudad, desaparece en algunos esquemas recientes.
En cambio, otros planos mantienen la bifurcación hacia el interior de la ciudad, reforzando la idea de una red con más penetración urbana. Esta alternancia de criterios ha alimentado la sensación de un proyecto todavía abierto a reinterpretaciones.
La respuesta de la Generalitat: "Es el mismo mapa"
Ante la consulta de Capgròs, el Departament de Territori ha asegurado que no hay contradicción entre las diferentes versiones del trazado. Según la respuesta oficial, "el mapa es en esencia el mismo; en el caso del presidente, se incluyen los ramales".
Una explicación que, lejos de cerrar el debate, deja entrever que las diferentes representaciones gráficas responden más a niveles de detalle o de enfoque que a cambios de criterio. Pero sobre el terreno, la lectura no es tan clara.
Un proyecto todavía abierto
Todo ello refuerza la idea de que el Tren Orbital sigue siendo, hoy, una infraestructura proyectada más en el terreno conceptual que en el técnico. Las definiciones urbanas, especialmente en Mataró, quedan pendientes de una concreción mucho más detallada que todavía no ha llegado.
Y mientras los mapas se multiplican y las versiones se matizan, la sensación es que el trazado definitivo todavía tiene un largo recorrido antes de convertirse en algo más que un dibujo sobre plano.