La pelea entre dos pasajeros de la línea 1 de Mataró Bus el pasado 1 de mayo, a raíz de la actitud agresiva y chulesca de uno de ellos con el conductor, se ha convertido en uno de los fenómenos virales más fuertes que se recuerdan recientemente en la ciudad. El vídeo de la pelea en Mataró —que no dejó ningún herido ni consecuencias más allá de los implicados— ha corrido como la pólvora, con millones de visualizaciones acumuladas en pocos días.
Perfiles de diferentes redes sociales de todo el Estado lo han republicado en un eco infinito, hasta el punto de que no debe quedar nadie en Mataró que aún no lo haya visto. Unos hechos que han generado alarma social y todo tipo de comentarios. Desde Mataró Bus, sin embargo, matizan que no ha habido un aumento de incidencias en el servicio que hayan desencadenado en amenazas y agresiones a los conductores o entre el pasaje. En todo caso, han reforzado temporalmente el despliegue de inspectores en la zona donde se produjeron los hechos, en los alrededores de la Estacio de Mataró.
Medio minuto de discusión y pelea
El vídeo fue publicado en primer lugar, pocas horas después de los hechos, en Cerdanyola Directo. Se trata de un perfil de Facebook veterano en Mataró que en las últimas semanas se muestra especialmente activo a la hora de publicar imágenes y vídeos de sucesos y de problemas de seguridad y convivencia en la ciudad, bien adornados con textos donde se hace evidente la mano de la IA. Al algoritmo de Facebook le debió caer en gracia la publicación, que a fecha de 5 de marzo acumula casi 13.000 likes y 5.000 comentarios, trascendiendo mucho más allá de los límites de Mataró.
¿Qué se ve en el vídeo? En poco más de un minuto, un individuo de origen magrebí que no parece en sus mejores facultades mentales discute con el conductor del bus, por motivos que no trascienden pero que seguramente tienen que ver con el hecho de negarse a pagar el billete en el bus. Durante el enfrentamiento, el hombre increpa al conductor y se le acerca de manera agresiva, hasta el punto que parece que quiera golpearlo.
En ese momento interviene otro pasajero, también magrebí, que le reprocha el comportamiento y le pide que pare. Al principio, en castellano y con buenas maneras, le repite “por favor, no te pases”. A lo cual el individuo responde con un “cierra la boca” que hace presagiar que las cosas no acabarán bien. El intercambio continúa en árabe por ambas partes. El pasajero reclama al agresor que haga el favor de parar, y este le insiste que se calle y que “no se meta en lo que no es suyo”. “Sí que me meto porque esto sí que es mío”, le replica, a lo cual el joven agresivo le amenaza con dejarle “la cara bien roja”.
La discusión sigue subiendo de tono hasta que el hombre “invita” al pasajero a salir fuera del bus a resolverlo a golpes de puño. Este accede, bajan del vehículo y comienzan a golpearse de manera violenta, hasta que otros pasajeros los separan. El conductor del bus, mientras tanto, lamenta en voz alta que “ya se veía venir que esto pasaría”. Finalmente el individuo se queda en el exterior, desde donde sigue gritando a todo el mundo, y el pasajero involucrado en la pelea vuelve a entrar al autobús.
La pelea se produce en la plaza Miquel Biada de Mataró, donde estaba estacionado el bus, una zona de gran afluencia por la proximidad de la Estación de Rodalies y que es considerada uno de los "puntos calientes" en materia de inseguridad en la ciudad. Son habituales, tanto en esta zona como en la colindante plaza de la Coca, los individuos conflictivos y marginales que buscan bronca, como el protagonista del vídeo.
Los hechos tuvieron lugar en la parada de bus de la Estación de Mataró
Viralización masiva
A estas alturas es imposible calcular el número de visualizaciones que acumula el vídeo, que se ha divulgado literalmente por todas partes. Especialmente activas en su propagación han sido algunas de las cuentas de Twitter, Facebook e Instagram vinculadas a la extrema derecha y a los discursos de odio, aprovechando la ocasión de que el protagonista del incidente es de origen extranjero. La clave del “éxito” en la viralización del vídeo viral de la pelea en Mataró radica en que encapsula en un minuto un comportamiento especialmente reprobable de una persona migrada, algo que encaja como un guante con determinados discursos.
Otros perfiles que no juegan en la misma liga se han referido a los hechos en términos diferentes. Por ejemplo, Mataró Mobilitat, una plataforma de usuarios del transporte público creada recientemente para reclamar mejoras en el servicio de autobús y ferroviario en la ciudad. En una publicación en Twitter, lamentaron el “grave incidente”, que aseguraron que “no es un caso aislado”. “Los conflictos a la hora de impedir el fraude o entre los usuarios son muy habituales; hay que reforzar la seguridad”, constataban.
Peleas y agresiones, "extremadamente infrecuentes"
Fuentes de Mataró Bus, en cambio, defienden que en los últimos meses no se ha detectado ningún incremento de casos similares a los que reflejan el vídeo, y que por lo tanto se trataría de un hecho puntual. Desde el servicio municipal, gestionado por la empresa Avanza, señalan que las agresiones a conductores -que en el caso quedó en amenaza- son extremadamente infrecuentes, al igual que las peleas entre pasajeros.
Los conflictos con usuarios que se niegan a pagar el billete, señalan, se producen de manera ocasional, pero raramente escalan hasta situaciones de violencia. Desde Mataró Bus sí que admiten que zonas como el entorno de la estación de Rodalies donde se produjo el incidente, con alta concentración de pasajeros y diversidad de perfiles, pueden generar "tensiones de convivencia de forma esporádica". En este sentido, explican que se han reforzado las medidas de control y presencia sobre el terreno, con el despliegue de inspectores de la propia plantilla; y que se mantiene la comunicación abierta con Policía Local y Mossos d'Esquadra.