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Els comissaris de l'exposició a la Nau Gaudí

Vern Bueno Casas

Mataró ofrece una nueva mirada sobre el primer Gaudí con una exposición que reescribe sus orígenes

La muestra de la Nau Gaudí aporta nuevas pruebas que sitúan los primeros proyectos profesionales del arquitecto en la capital del Maresme y reivindica el papel clave del cooperativista Salvador Pagès en su formación

 

Mataró reivindica su papel determinante en los inicios de Antoni Gaudí. La exposición "Gaudí, Pagès y la Obrera", que se inaugura este miércoles en la Nau Gaudí dentro de los actos del Año Gaudí 2026, presenta una nueva lectura de los primeros años profesionales del arquitecto y defiende, con documentación inédita y una investigación desarrollada durante el último año, lo que ya se ha dado a conocer recientemente: que la primera casa construida por Gaudí no fue la Casa Vicens de Barcelona, sino la vivienda que proyectó para el cooperativista Salvador Pagès en Mataró.

La muestra, comisariada por Ignasi Riera y Núria Poch, sostiene que este descubrimiento obliga a reordenar cronológicamente los inicios de la obra gaudiniana y sitúa la capital del Maresme como el escenario donde el arquitecto empezó a desarrollar muchas de las ideas que acabarían definiendo sus obras más universales.

Una nueva mirada sobre el "primer Gaudí"

La investigación reconstruye la relación que Gaudí mantuvo con la cooperativa la Obrera Mataronense entre los años 1873 y 1885, cuando el joven arquitecto recibió de su primer cliente, Salvador Pagès, un encargo excepcional tanto por su dimensión como por la libertad creativa que le ofrecía.

Elementos de la exposición. Foto: ACN

Según explican los comisarios, Mataró fue el laboratorio donde Gaudí pudo experimentar con todas las escalas de la arquitectura: desde el urbanismo hasta el diseño de interiores, pasando por viviendas, equipamientos sociales como un casino, arquitectura industrial o incluso el diseño gráfico.

"Mataró es el proyecto donde trabaja todas las escalas de la profesión", destaca el arquitecto Ignasi Riera, que considera que aquel encargo era "extraordinariamente potente" para un arquitecto recién titulado. Por desgracia, los problemas económicos del proyecto hicieron que no se pudiera completar en toda su magnitud, que según los planos originales abarcaba desde el Camí Ral hasta el Front Marítim.

La primera casa de Gaudí fue en Mataró

La principal aportación de la investigación es haber corroborado documentalmente que la casa de Salvador Pagès, construida en 1878, es la primera obra edificada de Gaudí, cinco años antes de la construcción de la Casa Vicens.

Aquella vivienda había sido concebida como el modelo del futuro barrio residencial que la cooperativa quería impulsar e incorporaba conceptos avanzados para la época como la orientación solar, la ventilación cruzada, la relación con los jardines y la calidad de los espacios habitables.

Partes de los planos de Gaudí para la Obrera Mataronense

La investigación también ha podido documentar incluso el coste exacto de la construcción, después de localizar la documentación de un litigio entre el promotor y el constructor. El precio final quedó fijado en 1.790 pesetas, convirtiéndose en el primer presupuesto documentado de una obra de Gaudí.

Las letrinas, la Nau Gaudí y los primeros experimentos arquitectónicos

Después de aquella casa llegarían las letrinas de la fábrica, los únicos lavabos públicos que Gaudí construyó en toda su trayectoria. Según Riera, este edificio ya incorporaba ideas sorprendentemente modernas, como cuatro espacios de uso sin distinción de género, además de sistemas avanzados para gestionar los residuos y proteger el subsuelo.

La tercera gran obra sería la Nau Gaudí, concebida inicialmente como nave de blanqueo de algodón y considerada hasta ahora el kilómetro cero de su arquitectura. La exposición recuerda que es la única nave industrial que construyó a lo largo de toda su carrera y el primer edificio donde experimenta con los arcos parabólicos, una solución que acabaría convirtiéndose en uno de sus grandes sellos arquitectónicos.

Letrinas de Gaudí

Un cliente diferente que marcó el futuro de Gaudí

La muestra defiende que Salvador Pagès fue mucho más que el primer cliente de Gaudí. Según los investigadores, su perfil de cooperativista reformista, alejado tanto de la burguesía como de la Iglesia —los grandes promotores de la arquitectura del momento—, permitió al arquitecto trabajar con una libertad poco habitual. "Sin alguien tan culto y con una visión tan avanzada como Pagès, probablemente Gaudí no habría podido desarrollar este proyecto", señala Riera.

La directora del Consorci Museu d'Art Contemporani de Mataró y co-comisaria de la muestra, Núria Poch, afirma que la investigación "reescribe los orígenes profesionales de Gaudí" y demuestra que la relación entre el arquitecto y Mataró se prolongó durante doce años.

Según Poch, este primer Gaudí todavía no era el arquitecto profundamente religioso de la Sagrada Familia, sino un profesional interesado también por mejorar las condiciones de vida de los trabajadores mediante la arquitectura.

Entrada de la exposición en la Nau Gaudí. Foto: ACN

Un Gaudí sorprendentemente actual

Los responsables de la exposición sostienen que muchas de las preocupaciones que hoy forman parte de la arquitectura contemporánea ya estaban presentes en los primeros proyectos de Gaudí en Mataró. Entre ellas destacan la sostenibilidad, la eficiencia constructiva, la industrialización de los procesos, la ventilación natural, la iluminación de los espacios o el bienestar de los usuarios.

"Queríamos revisitar a Gaudí de arquitecto a arquitecto", explica Riera, que señala que el análisis de los planos originales ha permitido entender mejor cómo afrontaba un proyecto de esta complejidad. Para facilitar su comprensión, la exposición incorpora doce maquetas elaboradas específicamente para recrear los edificios y el conjunto urbanístico que nunca se llegó a completar.

La Nau Gaudí

Una exposición que también viajará a Corea del Sur

Además de documentación original, planos históricos y fotografías, la muestra reúne piezas de gran valor patrimonial que posteriormente se trasladarán a Seúl, donde formarán parte de una gran exposición internacional dedicada a Gaudí en el Dongdaemun Design Plaza, el edificio diseñado por Zaha Hadid.

Con esta investigación, Mataró reivindica definitivamente su lugar en la historia de la arquitectura, situándose no solo como la cuna de la Nau Gaudí, sino también como el lugar donde Antoni Gaudí construyó su primera casa y empezó a definir la manera de entender la arquitectura que acabaría transformando el mundo.