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Una antigua harinera, nuevo hogar de los archivos de Mataró y Maresme y un equipamiento cultural

El Ayuntamiento convoca un concurso de ideas para transformar la antigua fábrica Ylla i Aliberch, en el frente marítimo y junto a la Torre Barceló, en un equipamiento moderno, abierto a la ciudadanía y con nuevos espacios culturales

Ya hace un año que se estableció que la Farinera Ylla i Aliberch sería la nueva casa del Arxiu Municipal de Mataró y del Arxiu Comarcal del Maresme. Ahora, el Ayuntamiento ha convocado un concurso de ideas para definir la transformación de la antigua fábrica de la avenida del Maresme, junto a la Torre Barceló, en un equipamiento que quiere ir mucho más allá de un simple depósito de documentos. El proyecto prevé nuevos espacios de consulta, conservación y difusión del patrimonio documental, así como una parte del edificio destinada a usos culturales municipales.

El concurso, publicado este martes, es el pistoletazo de salida a una fase decisiva del proyecto. Los arquitectos participantes deberán plantear cómo adaptar los 5.090 metros cuadrados del antiguo complejo industrial, construido en 1948 y protegido como Bien Cultural de Interés Local, a las necesidades de un archivo del siglo XXI. La convocatoria se hará en dos fases y cinco equipos serán seleccionados para desarrollar sus propuestas.

"Estamos más cerca de tener un nuevo archivo en nuestra ciudad", ha destacado el alcalde, David Bote, que considera que el proyecto permitirá poner en valor a la vez el patrimonio documental y el patrimonio arquitectónico de Mataró. "El archivo se nos ha quedado pequeño", ha señalado, en referencia a la sede actual de Can Palauet, recordando que esta es una realidad que puede pasar desapercibida para buena parte de la ciudadanía, pero que condiciona el trabajo de los archiveros y la capacidad del equipamiento para seguir creciendo.

Roda de premsa presentació concurs idees Farinera arxiu. Foto: R.Gallofré

Rueda de prensa de presentación del concurso de ideas para la Farinera. Foto: R.Gallofré

Uno de los archivos más consultados de Catalunya

El traslado no responde solo a una cuestión de espacio físico. El Arxiu Municipal i Comarcal de Mataró es uno de los equipamientos archivísticos más activos de Catalunya. Según el subdirector general de Archivos y Gestión Documental de la Generalitat, Enric Cobo, se sitúa entre los tres primeros archivos comarcales del país en número de consultas y uso ciudadano e investigador.

Cobo reivindica que esta actividad es precisamente una muestra de la importancia de los archivos como servicio público. "Un archivo conserva los documentos y también los difunde; no tiene sentido conservar sin difundir", ha remarcado.

Farinera Ylla i Aliberch. Foto: R.Gallofré

Farinera Ylla i Aliberch. Foto: R.Gallofré

La actual sede de Can Palauet ha tenido un papel importante durante años, con una ubicación central y espacios como la sala de actos, pero ya no tiene capacidad para asumir el crecimiento de los fondos documentales. "Ha sido una sede extraordinaria, pero ha quedado obsoleta", ha apuntado Cobo. Uno de los principales problemas es la imposibilidad de incorporar con garantías nuevos archivos y documentación.

La nueva sede permitirá disponer de depósitos de mayor capacidad, mejores condiciones de conservación y espacios adaptados para la consulta y la difusión. También facilitará el ingreso de documentación pública y privada y permitirá desplegar servicios que actualmente tienen limitaciones físicas.

Presentacio Farinera Ylla Aliberch. Imatge: Ajuntament

Presentacio Farinera Ylla Aliberch. Imatge: Ajuntament

Del depósito de documentos al polo cultural

La Generalitat plantea el nuevo equipamiento como un cambio de paradigma respecto al modelo tradicional de archivo. "Los archivos del futuro trascienden la simple consulta de documentos", ha explicado Cobo. La voluntad es que la Farinera se convierta en un polo de atracción ciudadana, capaz de generar productos y servicios tanto para los investigadores como para el conjunto de la población.

Esto significa potenciar las exposiciones, conferencias, actividades divulgativas y recursos digitales, y convertir los documentos conservados en una herramienta para explicar tanto la historia más lejana como la actualidad de la ciudad y la comarca. Cobo pone como ejemplo que los archivos también pueden actuar como depositarios de los testimonios documentales de acontecimientos recientes, como la llegada del Tour de Francia a Catalunya o el eclipse solar.

La nueva sede deberá tener, por lo tanto, una doble dimensión: garantizar la preservación física de unos documentos que necesitan unas condiciones muy específicas y, al mismo tiempo, facilitar su acceso y difusión. "No solo para los historiadores", subraya Cobo, sino para cualquier ciudadano interesado en conocer la memoria colectiva.

Esta apuesta también deberá incorporar la digitalización y la accesibilidad digital de los fondos. El objetivo es que una parte creciente de este patrimonio pueda consultarse y divulgarse también fuera de las paredes del edificio.

Farinera Ylla Aliberch

Farinera Ylla Aliberch

¿Por qué un archivo comarcal en Mataró?

El proyecto también responde al modelo territorial de los archivos catalanes. Cobo defiende el principio de proximidad como uno de los elementos fundamentales de la red archivística catalana. "Nuestro modelo, de hace casi 80 años, es el kilómetro cero archivístico", explica.

Esto implica que la documentación se conserva vinculada al territorio donde se ha producido, en lugar de concentrarla en un único gran archivo central. De esta manera, los ciudadanos pueden acceder a su historia y a su memoria colectiva sin tener que desplazarse a Barcelona.

"Los documentos se asignan al entorno donde se han producido", señala Cobo, que considera que los fondos de Mataró y del Maresme son "de primer nivel". La nueva Farinera deberá permitir consolidar esta función y darle una dimensión todavía más ciudadana.

Can Palauet

Can Palauet, sede actual del archivo, que se ha quedado pequeña

Una fábrica protegida que se convertirá en equipamiento del siglo XXI

El reto arquitectónico será especialmente relevante porque la Farinera Ylla i Aliberch no es un edificio cualquiera. El conjunto industrial, proyectado por Lluís Gallifa Grenzner y construido en 1948, está catalogado como BCIL, con especial protección sobre la estructura de arcos parabólicos de la nave de planta baja.

El concejal de Bon Govern, Bona Gestió i Estratègia de futur, Miquel Àngel Vadell, explica que el concurso dará más peso a los aspectos cualitativos que a los económicos. "No solo rehabilitamos un espacio, lo recuperamos", ha resumido.

La calidad arquitectónica y la integración urbana serán, según Vadell, algunos de los principales criterios que deberá valorar el jurado. El reto será encontrar "el equilibrio entre transformación y preservación": adaptar una antigua fábrica a las exigencias técnicas de un archivo moderno sin perder los elementos patrimoniales que le dan valor.

La misma exigencia se trasladará a la relación con el entorno. El proyecto deberá contribuir a mejorar el espacio público y la calidad ambiental del sector y convertir la Farinera en un equipamiento integrado en el barrio.

Presentacio Farinera Ylla Aliberch. Imatge: Ajuntament

Presentacio Farinera Ylla Aliberch. Imatge: Ajuntament

Un edificio con archivo y nuevos usos culturales

El espacio disponible en la Farinera permitirá ir más allá de las necesidades estrictamente archivísticas. Una vez definida la superficie que requieren los dos archivos, todavía queda espacio disponible en el conjunto de la antigua fábrica.

Por eso, el Ajuntament prevé complementar el archivo con un equipamiento cultural municipal, cuyos usos todavía no están definidos. Entre las posibilidades que se estudiarán hay un espacio expositivo o incluso un espacio escénico, en función de las necesidades culturales de la ciudad y del encaje que tenga el proyecto arquitectónico.

También se ha apuntado la posibilidad de que la Harinera pueda acoger una segunda sede de la Colección Bassat, actualmente instalada en la Nau Gaudí. No es, sin embargo, una decisión tomada, sino una de las opciones que el Ayuntamiento quiere analizar en el marco de la definición de los futuros usos culturales del edificio.

La Generalitat asumirá la financiación correspondiente a los espacios de los archivos, mientras que el Ayuntamiento deberá prever la dotación necesaria para desarrollar la parte cultural municipal.

Torre Barceló

La harinera se encuentra al lado de la Torre Barceló

Sostenibilidad y una ubicación estratégica

Uno de los retos técnicos será hacer compatible la conservación documental con los objetivos actuales de eficiencia energética y sostenibilidad. Los documentos de archivo necesitan unas condiciones muy concretas de temperatura, humedad y circulación del aire, que conllevan una demanda energética importante.

"Hay que congeniar estas necesidades con la situación climática actual", señala Cobo. La sostenibilidad será, por tanto, uno de los ejes del concurso junto con la tecnología y la integración urbanística.

La ubicación también es uno de los argumentos que la Generalitat considera más favorables. La Harinera se encuentra en el Frente Marítimo, cerca del TecnoCampus, en un sector en crecimiento y con conexiones con el transporte público, y en un ámbito que quedará reforzado por los futuros proyectos urbanísticos y de movilidad.

Para Bote, la intervención supone una nueva pieza en la transformación del frente marítimo y del sector de la ciudad que conecta con el centro histórico. "La Harinera es patrimonio, está catalogada, la ponemos en valor", ha destacado el alcalde, que vincula el proyecto con otras actuaciones como la transformación de la N-II, la reformulación de la estación de Mataró, el desarrollo del ámbito de la Iveco y la ampliación del TecnoCampus.

Farinera Ylla i Aliberch. Foto: R.Gallofré

Estado actual del interior de la Harinera Ylla i Aliberch. Foto: R.Gallofré

Obras, a partir de finales de 2027

El Ayuntamiento prevé que el concurso permita avanzar en la redacción del proyecto y acelerar las tramitaciones posteriores. El equipo ganador redactará el proyecto básico con definición constructiva y, posteriormente, el Ayuntamiento podrá adjudicarle también la redacción del proyecto ejecutivo, las instalaciones y los estudios asociados, así como el seguimiento y la dirección de las obras.

Según el calendario expuesto por Bote, la previsión es poder llegar a la licitación de las obras a finales de 2027 e iniciarlas posteriormente, una vez completadas las diferentes fases administrativas.

El proyecto cuenta ya con un compromiso de financiación de la Generalitat y el Ayuntamiento. En septiembre de 2025, las dos administraciones firmaron un protocolo de intenciones para impulsar las nuevas sedes de los archivos, que se ha concretado en una aportación de 418.334,31 euros para financiar la redacción del proyecto básico y ejecutivo.

 

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