El culebrón urbanístico y político más largo, polémico y costoso de la historia reciente de Mataró se acerca a su punto final. El Ayuntamiento, la empresa municipal PUMSA y El Corte Inglés han alcanzado un principio de acuerdo para que el consistorio recupere la propiedad de la manzana de Can Fàbregas i de Caralt, el gran solar vacío de la calle Miquel Biada donde debía construirse un centro comercial que nunca llegó a levantarse. La operación prevé que el Ayuntamiento compre la finca a El Corte Inglés por 11.713.000 euros más IVA. Es menos de la mitad de los 24 millones que El Corte Inglés pagó y reclamaba judicialmente.
Según el consistorio, el importe corresponde al valor actual de tasación del solar y ha sido confirmado por los servicios técnicos municipales. A cambio, las tres partes renunciarán de forma recíproca a las reclamaciones vinculadas al contrato de compraventa, a la finca y al procedimiento judicial en curso. El acuerdo permitiría cerrar definitivamente una controversia urbanística, patrimonial, comercial y judicial que se ha prolongado durante más de quince años.
- No se trata, sin embargo, de una operación consumada.
- El principio de acuerdo deberá pasar por el Pleno municipal, previsiblemente en septiembre, superar la fiscalización económica, obtener el informe previo de la Generalitat y ser aprobado definitivamente en una segunda votación plenaria.
- El objetivo es formalizar la compraventa antes del 31 de diciembre de 2026.
Un solar estratégico volverá a manos municipales
Con esta operación, el Ayuntamiento recuperará una finca de 9.629 metros cuadrados de suelo y una edificabilidad máxima de 26.576 metros cuadrados de techo. La manzana está delimitada por las calles Miquel Biada, Josep Maria Torrijos, la ronda de la República y el pasaje de Torrijos. Se trata de un enclave estratégico por su proximidad al centro, la plaza de Cuba, la estación y algunos de los principales ejes comerciales y de movilidad de Mataró.
- Los terrenos están calificados principalmente para usos terciarios, pero el Ayuntamiento todavía no ha concretado cuál será su futuro. Esta decisión se abordará una vez la ciudad vuelva a tener el control efectivo del solar.
- El acuerdo, por tanto, cierra el conflicto con El Corte Inglés, pero abre una nueva pregunta: ¿qué debe hacer Mataró con Can Fàbregas?

De locomotora comercial a solar de la vergüenza
El origen del asunto se encuentra en el proyecto para implantar un gran establecimiento comercial de El Corte Inglés en Mataró. La operación se presentó como una oportunidad para reforzar el comercio del centro y convertir el nuevo equipamiento en una locomotora económica capaz de atraer visitantes y generar actividad. Para hacer posible el proyecto, el Ayuntamiento impulsó la transformación urbanística de toda la manzana y el desmontaje de la nave catalogada de Can Fàbregas i de Caralt, junto con sus dos edículos y la chimenea.
- Las piezas de la fábrica fueron numeradas y trasladadas a unos terrenos municipales con la previsión de reconstruirlas en otro emplazamiento. La decisión provocó una intensa oposición ciudadana y acabó en los tribunales.
En enero de 2012, PUMSA y El Corte Inglés formalizaron la compraventa del solar por 24 millones de euros tras un concurso público. El contrato incluía diferentes segregaciones, cesiones de terrenos y la concesión del subsuelo para construir un aparcamiento de unas 600 plazas. El gran centro comercial, sin embargo, nunca llegó a construirse.

Las sentencias obligaron a reconstruir la fábrica
La batalla judicial acabó anulando el planeamiento que permitía trasladar la nave industrial. Los tribunales dieron la razón a la plataforma ciudadana que se había opuesto al desmontaje y obligaron al Ayuntamiento a reconstruir el conjunto patrimonial en su emplazamiento original. Esta resolución alteró por completo las condiciones urbanísticas sobre las que se había proyectado la llegada de El Corte Inglés. El centro comercial quedó paralizado y la finca se convirtió en un gran solar vacío en una de las entradas al centro de Mataró.
Las piezas desmontadas de la fábrica continúan almacenadas en terrenos municipales. El Ayuntamiento asegura que las últimas comprobaciones han confirmado que se encuentran en un estado de conservación óptimo y ya ha comenzado los trabajos necesarios para cumplir la sentencia y reconstruir la nave, los edículos y la chimenea.
El Corte Inglés reclamó la nulidad del contrato
Después de años sin ningún avance en el proyecto comercial, el conflicto volvió a los tribunales. En noviembre de 2023, El Corte Inglés presentó una demanda contra PUMSA en la que solicitaba, principalmente, la nulidad del contrato de 2012 y, de forma subsidiaria, su resolución. La demanda se amplió en febrero de 2025 al Ayuntamiento de Mataró. El consistorio siempre ha defendido el interés público de la operación y la validez de las actuaciones desarrolladas, mientras que la empresa comercial reclamaba una salida ante la imposibilidad de ejecutar el proyecto original en las condiciones previstas.
- El procedimiento judicial comportaba importantes riesgos económicos para las administraciones locales, costes jurídicos y la posibilidad de que el conflicto se prolongara durante años.
- En junio de 2026, las partes solicitaron conjuntamente la suspensión del procedimiento después de comunicar al juzgado que estaban negociando una solución pactada. Estas conversaciones han culminado ahora con la propuesta de acuerdo transaccional.
Una recompra para evitar más años de tribunales
El Ayuntamiento pagará 11,7 millones de euros más IVA, recuperará el solar y evitará los riesgos derivados de continuar un procedimiento judicial complejo. El Corte Inglés, por su parte, se desprenderá definitivamente de una finca que ya no encaja en sus planes comerciales. Una vez formalizada la compraventa mediante escritura pública, el Ayuntamiento, PUMSA y El Corte Inglés renunciarán de forma irrevocable a todas las acciones, reclamaciones y pretensiones relacionadas con el contrato, la finca y el litigio.
- Las partes solicitarán posteriormente al Juzgado de Primera Instancia número 5 de Mataró que homologue judicialmente el acuerdo.
El final de un asunto y el inicio de una nueva etapa
El acuerdo permitirá que Can Fàbregas deje de ser el solar donde debía instalarse El Corte Inglés y vuelva a ser un espacio sobre el que Mataró podrá decidir. Vivienda, actividad económica, comercio, equipamientos, espacios públicos o una combinación de diferentes usos son algunas de las posibilidades que deberán ponerse sobre la mesa. El reto será encontrar una propuesta viable y adecuada para un ámbito que puede desempeñar un papel determinante en la conexión entre el centro, la estación y el resto de la ciudad.
- Después de más de quince años de controversias, modificaciones urbanísticas, sentencias, reclamaciones millonarias y anuncios frustrados, el Ayuntamiento se dispone a recuperar Can Fàbregas.
El final del asunto no llegará hasta que se firmen los documentos y se cierre el litigio. Pero, por primera vez en muchos años, Mataró tiene sobre la mesa una salida pactada y una oportunidad real de empezar a decidir qué quiere hacer con uno de sus espacios más estratégicos.
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