El Ajuntament de Mataró suspenderá el procedimiento que reclamaba 1.733,39 euros a Miquel Clos, el vecino de la calle del Cós que plantó árboles, restauró bancos y reparó parte del pavimento de la calle por su cuenta. El Consistorio ha confirmado a Capgròs que todavía no hay una resolución formal, pero que la intención es estimar el recurso que el ciudadano presentó contra la reclamación económica.
La información ha trascendido este jueves a través de La Vanguardia, que explica que el Ajuntament ha decidido dar la razón al vecino después de analizar su recurso. Según este medio, los servicios jurídicos municipales han detectado argumentos para estimarlo, entre ellos el tiempo transcurrido sin respuesta al ciudadano y diversas incidencias en la tramitación administrativa.
Clos, por su parte, ha explicado este jueves a Capgròs que la concejala de Planificación Territorial y Espacio Público, Elisabeth Ruiz, lo llamó personalmente para comunicarle el cambio de situación y que está ahora pendiente de recibir la notificación oficial.

Miquel en la calle del Cós
Un conflicto que comenzó en 2021
El caso se remonta al deterioro de la calle del Cós a raíz de unas obras para instalar un cable de alta tensión en 2021. Clos explicaba a Capgròs este verano que, después de la actuación, el pavimento se fue deteriorando y que había advertido de la situación en diversas ocasiones.
Según el vecino, también reclamaba desde 2019 que se repusieran los árboles desaparecidos de los alcorques. Ante la falta de respuesta que denunciaba, acabó decidiendo intervenir por su cuenta.
Compró cinco árboles, restauró dos bancos y sustituyó diversas piezas del pavimento. Los árboles los adquirió él mismo, a 34,50 euros cada uno, y escogió una especie incluida en el catálogo municipal. En el caso de los bancos, hizo una restauración que incluía pintar el nombre de Mataró y el escudo municipal.
La actuación se hizo sin autorización municipal. En agosto de 2024, una instancia presentada por otro ciudadano puso los hechos en conocimiento del Ajuntament, que posteriormente inspeccionó el espacio e inició el procedimiento para reclamar el coste de restituirlo a su estado anterior.
Los servicios municipales retiraron posteriormente los árboles, bancos y adoquines instalados por el vecino, y cuantificaron en 1.733,39 euros el coste de la restitución.

Uno de los bancos que restauró
El vecino celebra el cambio de criterio municipal
Clos se muestra satisfecho con la evolución del caso y atribuye una parte importante del desenlace a la intervención de la concejala Elisabeth Ruiz, con quien ha mantenido diversas conversaciones durante las últimas semanas.
El vecino explica que, ya en la primera reunión con los servicios jurídicos municipales, se le trasladó que el procedimiento había tenido problemas. Según su relato, los servicios jurídicos consideraron que había habido una "mala gestión del procedimiento por su parte" y que estudiarían cómo resolver la situación "con mucha brevedad" y de manera satisfactoria para ambas partes.
Ahora, Clos considera que esta previsión se ha cumplido. Valora especialmente el papel de Ruiz, de quien destaca que ha sido "empática, eficiente y de palabra" durante las conversaciones mantenidas a raíz del recurso.
Su valoración del desenlace es que finalmente ha prevalecido "el sentido común y la cordura". Sin embargo, el vecino no da el conflicto por completamente cerrado, ya que considera que todavía hay problemas de mantenimiento que el Ayuntamiento debería solucionar.
De "sanción" a reclamación por el coste de restitución
La cuestión adquirió notoriedad este verano después de que se hiciera pública la situación del vecino y la sanción impuesta. En aquel momento, el Ayuntamiento insistía en que no se trataba de una multa por incivismo, sino de una reclamación de responsabilidad patrimonial destinada a cubrir el coste de devolver el espacio público a la situación anterior.
La concejala Elisabeth Ruiz defendía entonces que cualquier intervención sobre la vía pública requiere autorización municipal, a pesar de admitir que la actuación del vecino se podía haber hecho de buena fe. El Consistorio sostenía también que se habían alterado elementos del espacio público y que, por lo tanto, correspondía asumir su restitución.
Ahora, sin embargo, el análisis del recurso ha llevado a los servicios jurídicos municipales a considerar que hay argumentos para estimarlo. La resolución definitiva deberá concretar formalmente los motivos y los efectos de esta decisión.
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