8 meses después del final de la campaña arqueológica al solar del que tiene que ser el Parque de la Economía Circular del Maresme, el tiempo parece parado en esta parte del polígono de Mata-Rocafonda, a Mataró. La aparición de importantes restos arqueológicos y el hecho de encontrarnos ante una realidad única y un yacimiento importante de época visigoda va pausar temporalmente el proceso de construcción del equipamiento, en espera que la Generalitat valide el que propuso el Ayuntamiento de Mataró: sacar el hallazgo y trasladarla a un solar próximo para un futuro centro de interpretación de la misma. Ha pasado medio año y hay mutes sobre la previsible autorización autonómica de la operación pero dónde sí que hay novedad y movimiento es entre los contrarios al traslado y los defensores de preservar in situ el yacimiento.
Los suyos son movimientos in extremis. En el momento que la Generalitat autorice el traslado, los restos de Can la Madrona podrán ser movidas (por parte de una empresa especialista, se entiende) por el que las últimas semanas y meses ha habido correderas. De la unión inicial de tres entidades de historiografía local y una recogida de apoyos se ha pasado a un nuevo estadio: la creación de una entidad nueva en defensa del patrimonio cultural de la comarca del Maresme y un movimiento de tipo legal: una denuncia contra la concesión de la licencia de obras en favor del Parque de la Economía Circular. Martes 10 se presentó en sociedad la nueva ADEPAC, sujete que quiere ser relevante a partir de ahora a la hora de velar porque el futuro no pase para borrar la historia.
El ADEPAC es la Asociación en Defensa del Patrimonio Cultural de Mataró y lo Maresme. Una entidad nueva de trinca que quiere ser paraguas y red para articular movimientos cómo el contrario al traslado de Can la Madrona, el yacimiento visigòtic de Mataró. Este es el primer embate, pero buscan socios, apoyos y eco para amplificar sus reivindicaciones. Hacen una lectura muy crítica de casos cómo este de Rocafonda, ahora o el del yacimiento romano del Roser en Calella. Y en la presentación de la entidad, de hecho, hubo personas de estas localidades u otros cómo Badalona. Sensibilización en red, quieren propiciar.

Can la Madrona es compatible con el Parque de la Economía Circular
Una octogésima de personas asistieron al Café de Mar al primer acto convocado por el ADEPAC en el decurso del cual Quim Garcia, antiguo arqueólogo municipal, volvió a explicar la importancia del yacimiento visigodo de Rocafonda y su interpretación sobre la importancia que tiene. Garcia, que elogió la calidad de la excavación realizada, explicó que "es inusual encontrarnos en un yacimiento que se calcula de unas 400 tumbas alrededor de un edificio que sería de culto, de una época de la que no tenemos hallazgos equiparables". El arqueólogo volvió a abogar para no mover los restos de la ubicación donde se han encontrado, defendiendo hacer compatible su preservación y protección con el futuro equipamiento de gestión de residuos.
"Estamos hablando de unos 100 metros cuadrados en un solar total de 18.000 que sabemos que también está rellenado de restos. No es cierto que sea incompatible con el proyecto puesto que cuándo ha hecho falta se han cambiado planeamientos, es solo cuestión de voluntad y sensibilidad", va dir. En las intervenciones posteriores de público y asociaciones adheridas a la ADEPAC, se repitió el planteamiento. "Can la Madrona no se salvará si no se queda a su lugar", dijo Jaume Vellvehí del Grupo de Historia del Casal.
El ADEPAC quiere seguir el caso de Can la Madrona y hacer el seguimiento otras zonas de Mataró que esperan desarrollos urbanísticos ya definidos a pesar de ser áreas de expectativa arqueológica. Porque esta figura del planeamiento, que identifica las zonas donde es obligado de excavar antes de hacer el que sea, es la clave de la denuncia de la entidad a su frente judicial. Quieren que se investigue las prisas para conceder la licencia en el Parque de la Economía Circular. Así, denuncia, sensibilización y red son los movimientos para intentar parar el traslado de Can la Madrona.
Comentarios (5)