
El pasado del Maresme que emerge de bajo tierra
La comarca concentra un alto número de yacimientos arqueológicos de épocas diversas y, a la vez, muestra tactos diferentes a la hora de trabajarlos y explotarlos
Cuando hace 21 años, en las excavaciones en la zona de Can Xammar de Mataró, los arqueólogos encontraron un espectacular cabeza de escultura de la diosa Venus que en el siglo I había sido decorando las termas de Iluro la noticia excepcional fue el qué pero no el cómo. El hallazgo es quizás el gran hito, en cuanto a objeto singular y más visible, que se puede encontrar en el Museo de Mataró pero que la historia nos salga de bajo tierra en una comarca cómo el Maresme no tiene absolutamente nada de extraordinario. Al contrario. La lengua de tierra entre cordillera y costa que conforma nuestra comarca ha sido habitada durante siglos y siglos y por eso concentra en su subsuelo una gran cantidad de vestigios, de testigos de los que fueron nuestros antecesores a la hora de vivir.
La arqueología, que excava para mirar de dotar de material, de pruebas, de elementos para la interpretación a los historiadores ha trabajado el Maresme siempre y cuando la han dejado y allá donde ha podido. Durante décadas, restos testimoniales de épocas pretéritas han ido desapareciendo destruidas a manos del 'progreso' a golpe de pala o tractor. Hay muchos yacimientos trabajados y museizados (más en la parte del Bajo Maresme que no más arriba) y a la vez multitud de restos que han sido extraídas, descontextualitzadas por necesidad o hechas desaparecer por interés. Hay documentación extensísima sobre el que ha ido apareciendo, de historia, de nuestro debajo. Pero del mismo modo que mucho se conoce hay mucho que resta inexplorable y difícil de visitar (por ejemplo Iluro etá debajo el casco antiguo de Mataró, literalmente) de vez en cuando también hay sorpresas, novedades.
Muchos yacimientos y maneras diferentes de tratarlos
Fue importante ver la magnitud, medida y conservación de la villa romana del yacimiento de Calella cuando esta se pudo excavar o ha sido recientemente novedad documentar que lo que se ha encontrado en C la Madrona, en el barrio de Rocafonda de Mataró, corresponde a una época -la visigótica- y a una religión -los arrianes- de los cuales no hay ningún otro resto en toda Cataluña.
Hay en el Maresme una alta concentración de yacimientos pero algunos restan abandonados, incluso desconocidos. Otros son un ejemplo de museización, cómo la Fornaca de Vilassar de Dalt o el acabado de reestrenar Museo Romano de Premià de Mar. Los arqueólogos saben que la zona es prolífica y por eso se tiran de los pelos cada vez que perciben su tarea -que no puede hacer nadie más y que nos puede indicar por donde pueden ir las respuestas de muchas preguntas- más cómo un impedimento o una carga que no cómo un valor patrimonial. ¿Qué tenemos, pues, en el Maresme?
Un hallazgo que explica el origen de Mataró

El yacimiento excavado en Rocafonda corresponde a una época, la visigótica, que permite relligar la historia de la ciudad e iluminar muchos siglos hasta ahora oscuros
Que en el subsuelo de Ca la Madrona había restos arqueológicos que podían ser de interés se sabía. El alcance de lo que se ha encontrado y lo que puede suponer para la historia de Mataró, no. Con este nombre de Ca la Madrona se conoce el solar dentro del polígono de Mata-Rocafonda que había ocupado la fábrica de Cristalerías de Mataró. De hecho merece la pena quedarse en cómo hace 50 años, con la construcción deprisa y corriendo del nuevo horno del vidrio se malograron buena parte de los vestigios que, cuando el Ayuntamiento y el Consorcio de Residuos convinieron que aquel era el lugar ideal para el Parque de la Economía Circular del Maresme, empezaron a aparecer.
Han aparecido 100 tumbas y un edificio que podría ser un templo o similar
La excavación de una parte del solar (donde tiene que ir la parte pública del futuro proyecto) hizo emerger una realidad histórica que incluso sorprendió los propios arqueólogos. En las limitadas campañas de excavación anteriores (antes de la fábrica y en la apertura del Polígono) habían aparecido tumbas que se databan, cómo parte de lo que ha aparecido, de época romana. La cantidad de tumbas excavadas ahora es de 99 pero es que además hay más detalles interesantes. "Son tumbas de la misma época que las de la necrópolis de Santa Maria pero la manera de enterrar es totalmente diferente. Aquí aparecen todas orientadas, con un mismo ritos, sin identificación. Y muchas son perinatales", explica Joaquim Garcia, arqueólogo municipal durante lustros y jubilado hace pocos meses.
El origen de Mataró
Más allá de las tumbas es el edificio (lo que queda, el yacimiento está muy malogrado por la edificación de Cristalerías) y el muro que hay al lado loque supone el gran hito. "Por una cantidad de tumbas cómo esta, alrededor de un mismo punto, interpretamos que se trataría de un edificio para algún tipo de culto, un templo", explica Garcia. El propio Ayuntamiento de Mataró se hace suya la interpretación y lo que supone. Los restos de Ca la Madrona son las de los mataronins visigodos que se establecen y establecen un poblado diferenciado del que había sido Iluro y que en la misma época se articula alrededor de Santa Maria. El que se ha encontrado es el segundo núcleo de la edad de Civitas Fracta, la etapa que va de Alarona -el post-Iluro- a Mataró. "Siendo Mata la zona donde hay Ca la Madrona, donde encontramos esta construcción y estas tumbas podemos interpretar que el origen de Mataró, del topónimo y de la ciudad es este núcleo que hemos podido documentar por etapa", explica Garcia.

Manifiesto para su mantenimiento
El Centro de Estudios de Arqueología e Historia de Mataró, el Grupo de Historia del Casal de Mataró y el Museo Archivo de Santa Maria de Mataró, han promovido un manifiesto para preservar los vestigios arqueológicos aparecidos al yacimiento de Ca la Madrona. Estas entidades afirman que "la importancia y singularidad del yacimiento lo convierten en un bien patrimonial de la ciudad que no se puede dejar perder y añadirlo a la larga lista de pérdidas que acumula Mataró".
El texto del manifiesto contextualiza la importancia del yacimiento " como elementos que explicarían el paso del bajo imperio romano al alta edad mediana, momento en que el topónimo Alarona pasa al de Civitas Fracta, con la importancia que comporta en relación con el origen del actual Mataró y el nombre de nuestra ciudad". Por los firmants "el traslado propuesto de los restos comportaría la descontextualització, pérdida de integridad y, incluso de antigüedad de los hallazgos, valores inherentes a todo yacimiento arqueológico. No queremos que estas estructuras acaben siendo solo unas copias del que eran y que pasen desapercibidas y sin interés para casi bueno todo el mundo".
CRONOLOGÍA DEL DEL YACIMIENTO CA LA MADRONA
La difícil relación de Mataró y su patrimonio arqueológico

La capital tiene un servicio de arqueología propio y el yacimiento de Iluro bajo la actual ciudad pero a la vez acumula restos que no explota
La capital de una comarca con alta densidad de yacimientos arqueológicos no es que pueda hacer demasiados gala de su relación con la arqueología. Mataró ha tenido arqueólogos y estudiosos durante años, conserva un yacimiento importante cómo el de la villa romana de Torre Llauder u otros cómo pueden ser las termas de Can Xammar o el de los Caputxins, a la propia Rocafonda pero a la vez y según las palabras del antiguo arqueólogo municipal Joaquim Garcia "los hechos demuestran que aquí no se aprovecha el patrimonio, Mataró no explica Iluro que por más que como yacimiento sea debajo de la actual ciudad tiene elementos excavados y documentados de gran valor que restan enterrados o cercados".
Hace lustros se destruyó grandes partes de restos romanos como Can Xammar
Garcia se refiere a Can Fullaracs, un yacimiento de una calle completa de la ciudad romana perfectamente excavado o a la domus de Can Cruzate (solar que este año comprará el Ayuntamiento) a entre las plazas Grande y del Ayuntamiento. "Ya no es que ciudades cómo Badalona hayan escogido explotar su pasado y que Mataró no, es que cuando se hacen hallazgos o se documentan restos no se hace difusión, ni noticias, ni publicaciones. Cómo si molestara, cómo si los arqueólogos fuéramos una carga o un escollo", se queja.
Las décadas de los 70 y los 80 fueron "funestas por el patrimonio mataroní" con la destrucción de yacimientos cómo el de Can Xammar. Por el antiguo arqueólogo "el que no puede ser es que ahora se proceda cómo antes, cuando el marco legal es mucho más garantista por el que se encuentra y obliga a quien lo encuentra".
Un supermercado sobre la villa romana de Calella
Cómo que pasa a menudo que los restos arqueológicos aparecen donde se quiere edificar, en la comarca hay un caso que ha sido especialmente mediático con un yacimiento arqueológico de protagonista. Es el caso del Rosal, a Calella de Mar donde se está edificando un supermercado Aldi encima de una villa romana que se ha conservado y ocupa parte del aparcamiento sepultado del establecimiento y los pisos que tiene encima. Uno de los sòtans del edificio, pues, será un espacio de contemplación arqueológica. Joan Juhé, de la plataforma que ha batallado por la conservación del yacimiento, explica que "esta es la historia de la dejadez municipal durante años, ahora tenemos la victoria exigua de un espacio por las ruinas pero no hemos conseguir hacer atrás una barbaridad que nos parece que vulnera claramente la ley de patrimonio".
El supermercado se está edificante, con columnas, cimientos y muros encima del que fue una villa productora de ánforas hace 20 siglos. Juhé lamenta que "este caso es un disparate que demuestra que Calella pierde el mundo de vista. El Maresme tiene una cantidad de yacimientos romanos que globalmente muy trabajados sería una referencia y podríamos explotar cómo se explota por ejemplo el Modernismo pero no se quiere apostar".

Traslado de los restos y un centro de interpretación por Can la Madrona

El Ayuntamiento de Mataró espera la autorización de la Generalitat para sacar los restos del solar del Parque de la Economía Circular y escoge una zona verde a 250 metros para restituir el que se ha encontrado de época visigòtica
Mataró no quiere hacer ninguna modificación de uno de los suyos proyectes estrella, el Parque de la Economía Circular pero tampoco quiere dejar perder los restos arqueológicos que se han encontrado al subsol del solar donde tiene que ir el equipamiento. La manera de combinar los dos objetivos pasa, ya es oficial, por un traslado de los restos. Primero se treuran de lugar y se depositarán en otro punto de la parcela. Después se hará un centro de intepretació a 250 metros: dentro de la zona verde del Buen Receso. Ayuntamiento de Mataró y Maresme Circular hicieron público plegados la propuesta de reubicación, presentándola cómo la única posible y viable.
La zona del Buen Receso es la escogida para el espacio museïtzat
La operación detallada por reubicar los restos arqueológicos, que el Ayuntamiento considera a gran importancia para explicar la historia de Mataró, resto pendiente de la autorización de la Generalitat de Cataluña pero el regidor de Cultura y de Transición Ecológica Xesco Gomar cree que "antes del verano es más que viable que tengamos el OK". La autorización de la administración catalana dependerá de hacer, de los informes que elabore el propio Ayuntamiento de Mataró. Y uno de estos, preceptivo, es el de incompatibilidad entre el Parque de la Economía Circular y el yacimiento de Can la Madrona.
Un Centro de Interpretación al Buen Receso
La zona verde del Buen Receso, ocupada en parte por unos huertos urbanos y además de 200 metros del solar del Parque es la ubicación escogida por el Ayuntamiento para desplazar los restos arqueológicos visigòtiques y levantar un centro de interpretación. Esto se complementaría con la creación de todo un nuevo parque urbano, con mirador a las cinco Norias y conectado con la anilla verde que rodea la ciudad. Allá el Ayuntamiento visualiza una museïtzació que Xesco Gomar cree que podría estar terminada en paralelo a las obras del Parque de la Economía Circular.

Al Buen Receso el centro de intepretació de Can la Madrona podrá exponer los restos en la misma orientación, en un entorno más amable y rodeado de zona verde, según el Ayuntamiento. La idea pasa para aprovechar la casa de Can Prados, actualmente tapiada, como edificio del centro de interpretación y reubicar los restos a su lado, con tecnologías y museïtzació. No se tiene que descartar, además, que aparezcan más restos a las partes del solar del Parque que encara no se han trabajado.
El regidor lo enmarca cómo un doble proyecto de gran importancia para la ciudad y por la zona: "Esta es la gran oportunidad que tenemos de posar Rocafonda al mapa con buenas noticias, haciendo compatibles dos grandes proyectos de ciudad al barrio", aseguró. Respecto al traslado, niega ningún paralelismo con el Can Fàbregas y de Caralt (troceada y semi-abandonada a Vallveric) "porque en el caso de Can la Madrona no hay catalogación y porque aquí quién sale adelante el proyecto del Parque de la Economía Circular es un consorcio público de bracet con el Ayuntamiento y no una empresa privada".
Sin alternativa
Tanto el director de Maresme Circular Carles Salesa cómo Xesco Gomar también expusieron al resto de grupos municipales que no hay alternativa a la solución planteada. Salesa recuerda que el Consorcio, como propietario del solar, ya ha pagado más de un millón de euros en trabajos arqueológicos y que "la interacción entre el yacimiento y el Parque al lugar no es posible, la interferencia es total". Se prioriza, con el traslado, no atrasar más la inversión que supone el Parque de la Economía Circular.
El regidor Gomar asevera que "esta es la solución que permite la inyección económica del Parque y preservar los hallazgos y explicarlas al centro de interpretación" y advierte que "parar el Parque supondría la posibilidad que el Consorcio litigués judicialmente contra el Ayuntamiento y tener que volver a comprar el solar para hacer un Museo sí que sería una auténtica milionada".